La actriz Ximena Rivas recordó el complejo episodio que enfrentó en 2017 tras su salida de la teleserie Perdona Nuestros Pecados, instancia que dejó al descubierto una profunda brecha salarial entre actores y actrices en la industria televisiva.
En conversación con el podcast Relaja2, la intérprete explicó que, al integrarse al proyecto, aceptó un sueldo inferior al habitual bajo la promesa de una compensación en un futuro trabajo. Sin embargo, cuando se anunció una segunda temporada, ese acuerdo no se concretó.
“Golpeé la puerta y dije, bueno, mi promesa. Uno siempre negocia ubicándose, uno sabe lo que vale, sobre todo cuando tienes trayectoria”, señaló. Rivas precisó que nunca aspiró a equiparar su salario con el de los protagonistas, pero sí a recibir el ajuste comprometido. Ante la negativa, decidió marginarse de la continuación de la producción: “Si se me niega, no quiero estar en esta segunda temporada”.
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Durante ese proceso, la filtración de los sueldos terminó por evidenciar la magnitud de la desigualdad. Según relató, la diferencia alcanzaba cifras desproporcionadas. “Ahí para mí fue el harakiri. La brecha era de 10 veces, era brutal”, afirmó.
Tras su salida, la actriz sostuvo reuniones con ejecutivos del canal para manifestar su postura, instancia en la que calificó la situación como “impresentable”. A partir de ese momento, decidió visibilizar el problema, enfatizando que no se trataba de un conflicto personal, sino estructural dentro del mercado audiovisual.
Rivas también cuestionó la sostenibilidad del modelo de remuneraciones en la industria, advirtiendo que estas diferencias impactan directamente en las oportunidades laborales. En ese sentido, planteó que no es viable mantener sueldos tan dispares mientras se reduce el acceso al trabajo para otros actores.
La repercusión de sus declaraciones trascendió el ámbito televisivo. Según comentó, recibió mensajes de mujeres de distintos sectores, como la banca, que enfrentan problemáticas similares. A raíz de ello, asumió un rol activo en la discusión sobre equidad salarial, lo que derivó en avances concretos dentro del rubro audiovisual, como la definición de rangos mínimos y máximos de pago.
“Me tocó dar esta pelea, lo que me tuvo marginada de televisión casi seis años. Estas cosas tienen sus costos y yo lo asumí porque sentí que era muy necesario”, sostuvo, destacando que este proceso permitió establecer criterios más justos en la industria.
Tras su salida de Perdona Nuestros Pecados, la actriz solo participó en la teleserie Juego de Ilusiones de Mega, donde integró el elenco durante una temporada.