Revista Velvet | Guaw: Nala, la reina de la casa
Entrevistas

Guaw: Nala, la reina de la casa

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Guaw: Nala, la reina de la casa

POR Paulina González | 08 julio 2026

La adoptó cuando era una cachorra rescatada y desde entonces se convirtió en su sombra, su compañera de aventuras y la reina absoluta de su vida. Entre paseos, travesuras y mucho cariño, Max Salgado cuenta cómo Nala transformó por completo su rutina y le enseñó el verdadero significado del compromiso.

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Cuando Max Salgado decidió adoptar un perro, sabía que si vida iba a cambiar. Lo que no imaginaba era cuánto. Nala llegó desde Villa Alemana a través de una fundación de rescate y rápidamente se ganó un lugar irremplazable en su hogar. Juguetona, observadora y dueña de una energía inagotable, esta perrita se ha convertido en su compañera inseparable. Entre carreras por el parque, chapuzones en la pileta y mañanas de regaloneos obligatorios, el actor comparte la historia de un vínculo construido sobre la confianza, la paciencia y un amor que no conoce condiciones.

—¿Qué fue lo primero que pensaste cuando la viste?

—Es desordenada, jajajá. Estaba súper hiperactiva cuando llegué y su hermano se veía muy tranquilo. De hecho, pregunté cuál de los dos era más tranquilo y me dijeron que ella era muy tranquila dentro de casa. Yo en todo caso, siempre la fui a buscar a ella, sabía que quería una perrita hembra.

—¿Por qué elegiste el nombre Nala?

—Elegí ese nombre porque estaba entre varios nombres de origen africano. Uno de ellos era Sarabi, la madre de Simba, personajes del El rey león. Y al poco rato, me dio la sensación de que Nala tenía una energía tremendamente juguetona, de cachorra, y no esa leona solemne. Nala significa regalo en suajili o reina… Y le hace justicia.

—¿Cómo describirías su personalidad en tres palabras?

—Juguetona, observadora y desordenada.

—¿Qué tiene de “leona” y qué tiene de “cachorra eterna”?

—Nala es de pelo claro, súper rubio, como los leones. Su cara es más como la de un zorrito, pero su cuernito es como un mini león. No sé si sea siempre una cachorra. Lo que sí puedo decir es que desde que la conozco su energía es infinita.

—¿Cuál fue la primera travesura que hizo al llegar a tu casa?

—Se comió las plantas, que eran mi mayor cuidado antes de que llegara ella. Eliminó a su competencia.

—¿Qué es lo más divertido que hace cuando está feliz?

—Mueve la cola, salta y muerde, jajajá. Está realmente contenta con otros perros, tiene mucho espacio para correr y lo que más le gusta es saltar a la pileta y correr por el agua… ahí realmente le aparece una sonrisa.

—¿Quién pasea a quién?

—Yo a ella. Eso no se transa.

—¿Cuál es su lugar favorito para salir a jugar?

—El parque Inés de Suárez o la Costanera Sur, cerca del Bicentenario. Siempre vamos a correr ahí.

—¿Qué hace apenas escucha la palabra “parque”?

—No la tiene integrada, pero el “vamos” es peligroso. Una vez que lo dices tienes 50 segundos para estar en la puerta listo para salir. De lo contrario, escándalo.

—¿Tiene algún amigo perruno inseparable?

—Ama a su prima (la perra de mi hermano), que se llama Abril. Ama su comida, sus juguetes y su cama. Ama todo lo que no es de ella, como los niños cuando van a otra casa.

—¿Cómo se comporta cuando conoce a otros perros?

—Les salta encima, los huele y se agazapa para jugar lo más pronto posible.

—¿Qué es lo que más le gusta hacer al aire libre?

—Correr y hacer hoyos, jajajá.

—¿Qué tan importante es el olfato en sus aventuras diarias?

—Imprescindible. Puede quedarse pegada mucho rato buscando de dónde viene un olor.

—¿Cuál ha sido su momento más gracioso en una pileta?

—Amo cuando se tropieza en el agua, o cuando intenta morder los chorros de la pileta.

—¿Es más deportista o más regalona?

—Es ambas por igual. Ahora está con su regla, así que está más regalona.

—¿Qué costumbre tiene que te derrite el corazón?

—Todas las mañanas exige regaloneos. Se sube a la cama y se acuesta boca arriba para que la acaricie. También, cada vez que llego del trabajo, se acuesta en el sillón y no se mueve hasta que le hago cariño harto rato.

LA REINA HACE DE LAS SUYAS

Si hay algo que Nala domina a la perfección es conseguir lo que quiere. Ya sea ocupando la cama, exigiendo cariño apenas amanece o armando escándalo cuando escucha la palabra “vamos”, la perrita tiene sus propias reglas y una personalidad imposible de ignorar.

Según Max, en teoría él manda en la casa. En la práctica, no siempre está tan claro.

—¿Tiene alguna manía extraña?

—A veces, cuando muevo la mano sobre su cabeza se queda como hipnotizada. Es muy raro lo que le producen los movimientos de las manos.

—¿Cuál es el apodo que más le dices?

—“Donde mis ojos te vean, perrito”.

—¿Qué es lo que más te ha enseñado desde que llegó a tu vida?

—Paciencia y compromiso. Hay días que no tienes ganas de tener que lidiar con nada más que contigo mismo, pero este ser te recuerda cada día que depende de ti. Hay que estar al pie del cañón.

—¿Cómo cambió tu rutina tener una perrita tan activa?

—Mi rutina cambió completamente. Ahora tengo que pasar por casa en algún momento para asegurarme de que esté bien y pasearla para que haga pipí. También en la mañana y obviamente en la noche. Es muy entretenido y es mucha compañía, pero también es mucho trabajo. Compromiso, en el fondo. Y me gusta. Quiero darle lo mejor de mí.

—¿Quién manda realmente en la casa?

—Yo… A veces.

—¿Qué hace para conseguir algo que quiere?

—Arrastrarse… la muy manipuladora.

—¿Es buena para obedecer o se hace la desentendida?

—50/50

—¿Qué situación la pone más feliz?

—Cuando está conmigo o cuando está en la pileta o cuando hay algo rico para comer.

—¿Y qué cosa definitivamente no le gusta?

—Que le corte las uñas, jajajá.

—¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes con ella hasta ahora?

—Playa, correr con ella en la arena. Verla jugar, verla divertirse, amo verla feliz.

—¿Qué fue lo más desafiante de adoptar una cachorra?

—Que no sabía nada de nada. No sabía nada sobre perros; quiero decir, había tenido perro pero familiar, de la casa de mi mamá. Pero hacerme cargo de uno… es muy distinto.

—¿Hay alguna característica de Nala que te recuerde a ti mismo?

—Varias: lo desordenada, lo desobediente.

—¿Cómo reacciona cuando llegas después de estar fuera varias horas?

—No lo puede creer. Es un gran momento para ella. Aunque yo no celebro mucho. Dejo mis cosas, voy al baño, ordeno un poco y luego recién le dirijo la palabra. Así no se sobreestimula.

—¿Qué canción crees que representaría su personalidad?

—“Doggy Style”, de 31 minutos

—Si Nala pudiera hablar, ¿qué crees que te reclamaría?

—“Tanto rato que te vai, qué fooooome. Antes estábamos todo el día juntos y ahora puro trabajai”.

—¿Qué crees que diría de ti si ella fuera la entrevistada?

—Un humano decente, buena comida, la casa cómoda… pero no me hace caso cuando me quiero repetir un plato de comida. 8 de 10.

—¿Qué consejo le darías a alguien que está pensando en adoptar?

—Que lo haga. Si siente el llamado, es momento.

—Completa la frase: “La vida con Nala es…”

—Mucho más entretenida.

—El gran secreto que tienen es…

—Que nos amamos con locura.

 

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