Una divertida anécdota contó el hermano del Papa León XIV, John Prevost, sobre el día en que su hermano trató de cambiar su información en su banco estadounidense tras asumir como líder de los católicos.
En una conversación con CNN reveló que cuando llevaba dos meses como sumo pontífice su hermano trató de cambiar su dirección y número de teléfono registrados en su banco de Chicago.
Ambos estuvieron al teléfono con una trabajadora de atención al cliente del banco, con quien el Papa se había identificado como Robert, y ella les pidió su número de cuenta, número de seguridad social y responder una serie de preguntas de seguridad. Luego les indicó que, para finalizar los cambios, Robert tenía que ir en persona.
John Prevost contó lo que pasó en ese momento. Le dije: “Sabe, señora, podría ser de ayuda para usted saber que está hablando con mi hermano que está en Roma ahora mismo. Está hablando con el Papa”. Según él ella les dijo: “Oh, ¿en serio?”, y les cortó el teléfono pensando que era una broma.
El sacerdote Tom McCarthy, otro amigo del Papa, contó una versión levemente distinta de la misma anécdota. Según él fue el pontífice mismo quien le dijo: “¿Importaría si le dijera que soy el Papa León?”. De todas formas, el resultado final fue el mismo en ambas versiones. McCarthy se lo tomó con humor: “¿Se imaginan ser conocida como la mujer que le colgó al Papa?”.