Con dos hijos y una vida entre España y el sudeste asiático, la creadora de contenido detrás de @themaiteway ha hecho de la maternidad nómada su proyecto familiar y profesional, inspirando a miles a perder el miedo a viajar con niños.
Hace dos años y medio la periodista Maite Leturia (@themaiteway) dejó una vida estable en Puerto Varas –casa recién construida, trabajos tradicionales y rutina definida– para apostar por algo distinto: criar a sus hijos viajando por el mundo. Hoy, desde Madrid y con planes de instalarse en junio por cuatro meses en Indonesia, combina la creación de contenido de viajes con una agencia de viajes grupales (@hoa.viajes) y otra de marketing digital, todo en formato remoto.
La definición de su bio lo dice: son una familia viajera. Su núcleo lo componen su marido, con quien se casó hace 13 años, y sus hijos de nueve y seis. “Logramos tener ese sentimiento de hogar en diferentes lados del mundo”, dice Maite. “Otros años hemos estado viajando un mes por cada país; y otros hemos tenido viajes un poco más exigentes donde nos hemos movido más”.

-¿Cómo nace este estilo de vida más nómada?
-Siempre fui muy viajera. Vengo de una familia grande, con ocho hermanos, y desde chica recorrimos Chile y después Latinoamérica y Europa. Con mi marido también viajábamos harto, pero el gran cambio vino después de un road trip por Chile. Volviendo a Puerto Varas dijimos: esto es lo que nos hace felices, ¿por qué no hacerlo más? Fue una decisión difícil, porque teníamos una casa nueva y buenos trabajos, pero queríamos ser dueños de nuestro tiempo, viajar más y más tiempo juntos.
-¿Cómo fue dar ese salto?
-Tomamos la decisión en febrero de 2023. Yo llevaba seis meses creando contenido de viajes y tenía hartos seguidores. Vendimos todo, pusimos la casa en arriendo y nos fuimos cuatro meses al sudeste asiático antes de instalarnos en España para el inicio del año escolar en septiembre. Fue nuestro primer viaje largo y la primera gran aventura en familia, en un continente completamente nuevo. Ahí ya no pudimos parar.
-¿Qué significa hoy “hogar” para ti?
-Hogar es donde está mi familia. Somos cuatro y hemos logrado construir esa sensación en cualquier parte. Aunque estemos viajando, tenemos nuestras rutinas. Además, los niños tienen un aprendizaje exquisito viajando, conociendo la naturaleza y relacionándose con gente de todo el mundo, con diferentes culturas y religiones.
-¿Cómo cambió tu forma de viajar con niños?
-El ritmo. Hoy viajamos lento. No estamos menos de diez días en un lugar. Antes hacíamos viajes intensos, ahora habitamos los destinos. Las dos son formas de viaje muy entretenidas. Viajando lento conectamos más con la cultura, con la gente, con lo cotidiano. Hay días en que no hacemos nada, y eso también es parte del viaje.
-¿Y cómo compatibilizas trabajo y viajes?
-Todo es remoto, pero no es fácil. Hay que coordinar horarios, turnarnos, adaptarnos. A veces trabajo de noche por la diferencia horaria con Chile. Pero lo veo como un privilegio: puedo estar con mis hijos 24/7 y eso no lo cambio.

Con una comunidad que crece día a día, que está compuesta por 200 mil seguidores en Instagram y otros 100 mil en TikTok, Maite se ha convertido en referente para otras familias que quieren viajar con niños, derribando mitos y mostrando una maternidad más flexible.
-¿Qué rol cumplen tus redes hoy?
-Partí compartiendo datos y tips de viaje, y hoy mucha gente me escribe diciendo que gracias a la cuenta se atrevieron a viajar con sus hijos. Eso es lo que más me motiva: inspirar a otras familias.
-¿Qué tipo de dudas recibes?
-Muchas sobre cosas cotidianas de viajar con niños: qué comen, cómo funciona la salud, si hay ciertos productos. Y la verdad es que la mayoría de esas preocupaciones son más mentales que reales. Siempre digo: en todos los países hay niños, así que todo lo necesario existe.
-También has recibido críticas, sobre todo en temas de crianza. ¿Cómo las manejas?
-Me afectan poco. Me critican en áreas donde estoy muy segura, como la maternidad. Y además, el hate es mínimo en comparación con los mensajes positivos. Siento que muchas críticas vienen desde la ignorancia.
-¿Hay algún destino que haya marcado un antes y un después?
-Sí, esta isla en Indonesia donde iremos en junio que se llama Gili Air. Es nuestro lugar feliz. Es tranquila, pequeña, sin autos y muy conectada con la naturaleza. Ahí encontramos un estilo de vida sin estrés, con harto deporte y alimentación rica. Es muy simple, y realmente nos sentimos en casa.
-¿Tienen algún ritual familiar que mantengan en cualquier parte del mundo?
-Comer juntos. Siempre. Desde que los niños son chicos, a la hora de la cena. Es nuestro momento de conversación, de juegos de mesa, de conversar y estar presentes. Eso se mantiene estemos donde estemos.
-¿Crees que este estilo de vida es para cualquiera?
-Definitivamente no. Aparte de que te tiene que encantar viajar, creo que si no eres una persona flexible lo vas a pasar muy mal. Hay gente que se paraliza con cosas muy pequeñas y la clave es poder adaptarte a diferentes ambientes, espacios y rutinas.
-¿Te ves echando raíces pronto en algún lugar?
-No descarto nada. Hoy como papás hacemos lo que creemos que es mejor para nuestros hijos, pero en algún momento ellos también van a tener opinión sobre esto. Y tenemos que hacer lo que los deje tranquilos, esa es nuestra prioridad.
-¿Cómo ves la maternidad hoy, en comparación con antes?
-Creo que ha cambiado mucho. Hoy se puede hacer cualquier cosa, sobre todo por las redes sociales –que te permiten tener más información e inspiración– y el trabajo remoto. Hoy hay más posibilidades, más formas de criar, de vivir. Se rompió el estereotipo de la mamá que tiene que quedarse en un solo lugar o seguir un camino único. La gente se siente más libre de hacer lo que quiera.
-¿Y qué consejo le darías a otras mamás?
–Que no escuchen consejos. Nadie sabe mejor que tú lo que tus hijos necesitan. Cuando dejas de compararte y empiezas a confiar en tu instinto, todo se vuelve mucho más simple.