Revista Velvet | Iván Moreira: “Es increíble que el Partido Republicano sea el más duro con el gobierno”
Entrevistas

Iván Moreira: “Es increíble que el Partido Republicano sea el más duro con el gobierno”

Iván Moreira: “Es increíble que el Partido Republicano sea el más duro con el gobierno”
Entrevistas

Iván Moreira: “Es increíble que el Partido Republicano sea el más duro con el gobierno”

POR equipo velvet | 09 julio 2026

El senador UDI reconoce que su relación con el presidente José Antonio Kast ha tenido “momentos buenos, otros muy malos y ahora los mejores”. Asegura que su compromiso es “apoyarlo con total lealtad” y aprovecha para disparar contra los más críticos: “No se puede ser oficialista y, al mismo tiempo, pegarle al gobierno”.

Por Juan Cristóbal Villalobos Fotos Claudio Cavalieri

Hoy, la principal preocupación del vicepresidente del Senado, Iván Moreira, es lograr que se apruebe en la cámara alta la megarreforma presentada por el ministro Jorge Quiroz. “El liderazgo para alcanzar un acuerdo lo está ejerciendo la mesa del Senado. Actuamos con una altura republicana distinta a la Cámara de Diputados: hay más responsabilidad de Estado y compromisos mayores. No estamos ni para la pequeñez ni para las declaraciones mediáticas”.

Durante sus 20 años como diputado, Moreira fue conocido como uno de los más duros en el gremialismo. Ahora reconoce: “El Senado te templa y te hace actuar con más madurez. Son aislados los casos de los senadores que se apartan de la institucionalidad y del diálogo”.

—¿Qué responde a los parlamentarios republicanos que califican a la UDI y a RN de “derechita cobarde”?

—La crítica de ser la “derechita cobarde” la usan cada vez que no actuamos como ellos quieren. Pese a los errores que podríamos haber cometido, hoy Chile Vamos es una derecha mucho más madura, responsable y lejos de los extremos. Buscamos consensos con aquellos que piensan distinto para darle estabilidad a Chile. Eso no es ser cobarde, al contrario. No olvidemos que nosotros aprobamos una reforma previsional que ya está dando sus frutos y beneficiando a millones de chilenos.

—¿Es realista pensar que en algún momento los partidos oficialistas puedan formar una coalición política y electoral?

—Eso es muy importante. De lo contrario, constantemente estaremos en desventaja frente a la izquierda, que siempre termina uniéndose. Lo ideal sería construir una alianza no solo electoral, sino que también con afinidad de principios. Sin embargo, esto tiene que darse luego de que cada partido defina bien qué le propone al Chile de las próximas décadas; recién entonces podemos sentarnos a conversar. En todo caso, es muy difícil que esto se logre este año o el próximo, yo más bien estoy pensando a partir de 2028.

—¿Qué le parecen las críticas al Gobierno que surgen desde la propia derecha?

—No se puede ser oficialista y, al mismo tiempo, pegarle al presidente Kast. Es increíble que el Partido Republicano sea el más duro contra el Gobierno. La UDI ha actuado muy distinto: lealmente y cumpliendo sus compromisos.

—¿Por qué los republicanos actúan así?

—Recién están aprendiendo a gobernar, no tenían mayor experiencia.

En el último tiempo hemos visto a parlamentarios de todos los sectores preocupados de sus elecciones del 2029 para reelegirse, en vez de afrontar ahora los problemas del país sin politiquería ni populismo. Esto generalmente se da cuando está terminando el período presidencial, pero aquí llevamos poco más de tres meses.

—¿Cómo cree que se dará el debate sobre la megarreforma en el Senado?

—Me sorprendió favorablemente que en la Cámara de Diputados, que es siempre lo más difícil, esta fuera aprobada sin problemas. Pese a que algunos senadores de oposición han dicho que la van a rechazar, con la presidenta del Senado, Paulina Núñez, estamos empeñados en buscar los caminos que nos permitan llegar a un consenso. Esto significa que el proyecto tendrá algunas modificaciones que permitirán integrar los puntos de vista de la oposición. Actualmente, tanto en el Senado como en la Cámara las mayorías son muy frágiles, porque dependemos de otros sectores. No queremos que la reforma dependa de uno o dos votos, sino que sea resultado de un acuerdo amplio y que se apruebe por muchos más. No es posible que en una discusión de esta naturaleza, con tanta presión, se genere el precedente de que uno o dos senadores impongan sus demandas personales para cualquier proyecto futuro.

—Si se aprueba por un voto, ¿eso le quitaría legitimidad política?

—En absoluto. Los partidos se ganan por un gol, pero sin duda que sería mejor si fuera por goleada o por una gran diferencia. Tiene que haber un voto institucional que apruebe esta reforma, y que no imperen los personalismos.

—Pero la oposición no parece muy abierta al diálogo.

—En algunos sectores, no en todos, existe esa voluntad. Veo que el Socialismo Democrático está abierto a los acuerdos.

—¿Cuánto está dispuesto a ceder el Gobierno?

—Yo creo el objetivo es mantener el corazón de la megarreforma. Lo intransable son las medidas que permitan levantar económicamente a Chile, es decir, garantizar la certeza jurídica para las inversiones, generar empleos y otros beneficios sociales como el fin de las contribuciones.

ELECCIONES A PRESIDENTE DE LA UDI: “NO LE VOY A DAR LA ESPALDA A JORGE ALESSANDRI”

—¿Cómo está su relación con el presidente José Antonio Kast? Usted en un momento fue muy crítico de él, especialmente cuando renunció a la UDI.

—Efectivamente, lo critiqué mucho y estuvimos muy alejados durante años. Con el presidente hemos tenido buenos momentos, otros muy malos y ahora los mejores. Mi compromiso es apoyarlo en las buenas y en las malas, y con total lealtad.

La política tiene que hacerse mirando el futuro y sin rencor.

—¿Cómo se explica su baja en las encuestas?

—A los gobiernos no se les puede evaluar antes de los seis meses. A esto se suma que la instalación fue complicada y recibimos un país con muchos problemas, más de los que imaginábamos, especialmente en lo económico. Todas esas cosas generaron un impacto en la gestión; a veces uno quiere hacer las cosas más rápido, pero no se puede. Lo importante es que el Gobierno ya está funcionando plenamente y avanzando, por lo que ahora la evaluación ciudadana debería mejorar.

—¿Franco Parisi es quien está capitalizando esta baja en el apoyo presidencial?

—Yo lo veo muy activo y actuando como precandidato presidencial, aunque muy adelantado. Además, el Partido de la Gente no tiene orden y se sustenta en los errores del Gobierno y de los otros sectores políticos. Eso no es sostenible en el tiempo ni va a tener el éxito que esperan.

—¿Johannes Kaiser tiene futuro como liderazgo presidencial?

Su apoyo está en la derecha más dura, pero no sé si eso le alcanzará para ser presidente. Al igual que Parisi, ya está en campaña, aunque no hay que olvidar los liderazgos que pueden surgir en nuestro sector. Si como Gobierno le cumplimos a la gente, eso nos dará garantía para mantenernos en la primera línea.

—Si bien usted como senador no puede dar su opinión sobre el fondo la acusación constitucional en contra del exministro Nicolás Grau, ¿considera, como muchos en Chile Vamos, que su presentación es políticamente inconveniente? Se dice que podría entorpecer la negociación de la megarreforma y que la oposición responderá presentando acusaciones constitucionales contra los ministros del actual gobierno.

—Lo importante de una acusación constitucional es que tenga los argumentos y el mérito suficientes, sin embargo, la actual oposición siempre ha tenido un criterio exclusivamente político frente a estos. Así lo hicieron en el gobierno de Sebastián Piñera y no me extrañaría que lo volvieran a hacer. Perfectamente podrían empezar un festival de acusaciones, incluso contra el propio presidente Kast.

Además, es contraproducente que una acusación constitucional se presente en medio del diálogo por la megarreforma.

—¿Esto puede generar una nueva disputa entre los republicanos y Chile Vamos?

—Si nos exigen votar como ellos quieren, estarían presionando a quienes tenemos que actuar como jurado para que votemos basados en consideraciones políticas más que por el mérito de la acusación.

—¿A quién apoyará para ser el próximo presidente de la UDI: Pablo Longueira o Jorge Alessandri?

—Yo llevo más de 10 años impulsando la renovación de los liderazgos del partido y mi compromiso es seguir haciéndolo. Tengo una larga amistad con Jorge Alessandri y no le voy a dar la espalda ahora.

—¿Qué le responde a Pablo Longueira, quien acusa que la “UDI popular ya no existe”?

—En terreno se ve que la UDI mantiene su identidad. La prueba de eso es que tenemos presencia en todas las comunas populares. Quizás, tal como les pasa a todos los partidos, en el último tiempo puede que hayamos actuado con mayor comodidad. La razón de eso son las redes sociales: en la actualidad es ahí donde uno llega a la gente, más que en la feria o en la calle.

—¿Si gana Longueira significaría que la UDI tendría una posición más crítica frente al Gobierno?

—La UDI ya tomó la decisión institucional de apoyar al presidente. En eso estamos todos de acuerdo. Pero hay tiempo: si finalmente hay elecciones y no se llega a un acuerdo interno, estas serán a fines de este año o a principios del próximo. En todo caso, la relación con La Moneda también se discute con los parlamentarios.

—¿Qué opina del nombramiento de Gabriel Zaliasnik como embajador en Israel? A él se le acusa de tráfico de influencias y de malversación de caudales públicos luego de que se divulgaran sus conversaciones con Luis Hermosilla. Zaliasnik fue su abogado en el caso Penta, aunque después ustedes se distanciaron debido a diferencias por el conflicto en Gaza.

—Solo le puedo decir que la designación de los embajadores es una facultad exclusiva del presidente de la república.

—¿Es un error su nombramiento?

—Le insisto: no haré más comentarios.

“SOY PARTIDARIO DE QUE TENGAMOS COMPETENCIA INTERNA”

—Usted había manifestado su apoyo a Jorge Alessandri para presidir la UDI. ¿Qué le parece el acuerdo al que llegaron Pablo Longueira y Alessandri de no competir y presentar una lista de consenso?

—Yo entiendo que es un primer acuerdo y tendrán que venir otros. Todavía faltan seis meses para la elección y las cosas pueden cambiar. Distinto es si todos los sectores del partido firman un compromiso.

—¿Qué puede pasar?

—Que surja otra lista. La unidad es una cuestión de espacio y oportunidad. Sin embargo, creo que para la UDI siempre es bueno tener elecciones en donde se transparenten las distintas posiciones internas. Por mi parte, yo me siento más identificado con la generación joven.

—¿Preferiría que hubiera elecciones?

—Esa es una decisión que tiene que tomar la directiva del partido y yo la respetaré, pero yo soy partidario de que tengamos competencia interna.

—En la UDI el cargo de secretario general tiene mucha relevancia. ¿Teme que Longueira empuje un giro del partido hacia una posición más crítica frente al Gobierno?

—Yo no me voy a referir a casos hipotéticos ni a personalizar esto. Él tiene una trayectoria en el partido, pero no sé lo que pasará en el futuro.

 

Te puede interesar