Fotos: FocoRace
Más que una competencia, fue una celebración urbana. Este domingo 26 de abril, más de 35 mil corredores se tomaron las calles en la 18a versión del Itaú Maratón de Santiago en sus distancias de 10K, 21K y 42K, transformando la capital en un escenario vibrante donde el deporte y la ciudad se encontraron.
Con recorridos que atravesaron ocho comunas de la Región Metropolitana, música en vivo a lo largo del circuito e incluso intervenciones inesperadas —como un piano de cola en plena ruta—, la jornada confirmó su carácter ciudadano y festivo. Santiago, una vez más, se volcó a sus calles.
Pero además del ambiente, el alto nivel competitivo marcó la pauta: figuras internacionales, récords y una sólida presencia chilena dieron forma a una edición memorable.

En los 42 kilómetros, el keniata Cornelius Kibiwot Chepkok se quedó con el primer lugar tras marcar 02:09:49, seguido por su compatriota Michael Kirui (02:10:15).
El gran momento nacional lo protagonizó Hugo Catrileo, quien logró un destacado tercer lugar con un tiempo de 02:10:22, posicionándose como el mejor chileno de la jornada.
En la competencia femenina, la victoria fue para la etíope Tigst Getnet Belew (02:27:58), seguida por la argentina Florencia Borelli (02:29:45) y la etíope Gode Chala Jijo (02:34:30).
El reconocimiento a los mejores maratonistas nacionales destacó a dos nombres clave:
Ambos fueron los mejores chilenos en la distancia 42K, consolidando su lugar en la escena del atletismo nacional.
La media maratón dejó uno de los hitos del día: el peruano Alejandro Alania se impuso con un tiempo de 01:02:28, estableciendo un nuevo récord en esta distancia.
En mujeres, la ganadora fue la argentina Belén Casetta (01:14:21).
Entre los chilenos, destacaron:

Con más de 11 mil participantes, los 10K volvieron a ser la categoría más convocante del evento, marcada por un ambiente familiar y cercano.
Los ganadores fueron:
Más allá de los podios, el Itaú Maratón de Santiago 2026 volvió a demostrar que correr también es una forma de vivir la ciudad. Con miles de personas en las calles, alentando y participando, la jornada dejó una imagen clara: cuando Santiago corre, también celebra.