Si bien hemos visto muchas veces a Rosalía en su outfit deportivo, lo cierto es que ella misma reconoce que su agenda no le permite hacer tanto deporte como quisiera. Aun así, es esencial en su vida, aunque solo sea para superar la exigencia física que requieren sus shows. ¿Cómo entrena y come Rosalía?
Cuando se trata de deporte, Rosalía es fiel a su personalidad natural y espontánea. Y lejos de parecerse a los “del club de la 5 am”, no es fan de las rutinas estrictas ni de los entrenadores personales. Además, su agenda no le juega a favor.
Sin embargo, busca momentos para entrenar cardio y fuerza, un plan que intensifica cuando se acercan citas importantes. “Me preparé para el MET con mucho cardio, muchas pesas, mucho pescado y verduras, mucha meditación y poco salir de fiesta”. Al final, todo es cuestión de “constancia, dedicación y compromiso”.

Los días en que tiempo va al gimnasio o a la piscina. Y en sus sesiones de fuerza combina trabajo de core con ejercicios de tren superior como elevaciones de peso y aperturas con mancuernas, además de trabajo en máquina, pero sobre todo el tren superior. A esto suma el balón medicinal para el abdomen y ejercicios de tren inferior como el hip thrust o puente de glúteo con carga, enfocados en mejorar la fuerza y la estabilidad.
Por su parte, reconoce que el deporte implica “mucha técnica” y asegura que todavía está aprendiendo. Y como no le gustan los entrenadores personales, crea sus propias rutinas y aprende a través de la repetición y la regularidad. “No me gusta tener a un hombre gritándome. No quiero que me digan qué tengo que hacer”.
“Me encanta hacer pesas y los músculos me están empezando a salir después de tres años de ir al gym”, confesó en el programa de Broncano. Y también practica el boxeo, porque le sirve para liberar tensión y mejorar la coordinación.
La alimentación de Rosalía es variada y equilibrada, incluye pescado, pollo y verduras, además de fuentes de carbohidratos como la papa, la pasta o el pan.
No sigue una dieta concreta, porque prefiere una alimentación variada, que incluya proteínas, carbohidratos, grasas saludables, vitaminas y minerales.
Sin embargo, hay algo en el desayuno que no falla y es que es “literalmente cada día” el mismo: tostadas, palta, y quizá jamón de pavo y un chorrito de aceite de oliva.