Revista Velvet | Level Up: Este mes probamos Inferno HIIT
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Level Up: Este mes probamos Inferno HIIT

Level Up: Este mes probamos Inferno HIIT
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Level Up: Este mes probamos Inferno HIIT

POR Sole Hott | 14 mayo 2026

En una sala que alcanza los 38 grados y con la transpiración como protagonista, probé Inferno HIIT, una mezcla de pilates y entrenamiento funcional que no solo desafía el cuerpo, sino que también la mente.

Amo el verano y si bien no me molesta hacer deporte con calor, 38 grados es evidentemente una exageración. Por lo mismo, disciplinas como Bikram Yoga no me llaman mucho la atención. De hecho, solo de hecho de pensar en esta temperatura haciendo deporte me ahoga. Sin embargo, amo la intensidad y aun cuando el yoga no es lo mío, había otra clase preparada para mis gustos, o al menos el nombre me dio esa impresión: Inferno HIIT.

Aunque el nombre pueda darnos una idea, esas dos palabras juntas por sí solas ya aumentan la potencia de lo que sea, y el calor que llegué a sentir en esos 50 minutos siguientes no tienen nivel de explicación. Porque hacer burpees con 38 grados de calor es un infierno literal, aun cuando es mi ejercicio favorito.

¿QUÉ ES INFERNO HIIT?

Para probar esta clase llegué hasta Hot Room, recomendada por una amiga que asiste a Bikram Yoga. Y tal como me explica Álvaro Machuca Araneda, instructor y uno de los fundadores de Hot Room Chile, “la serie de Inferno HIIT, que originalmente se llama Inferno Hot Pilates, es una estructura de clase que parte de la base del pilates, pero se va modificando a través de un entrenamiento funcional”.

La clase se trabaja con el método Tabata, es decir, un entrenamiento por intervalos: momentos de alta intensidad combinados con pausas activas, donde el propio peso corporal es el gran protagonista. Pero puedes aumentar el nivel en la clase Inferno Weight que es con peso, aunque se recomienda comenzar con los básicos. Ya que, si bien se ve simple, el calor cambia todo.

Antes de entrar a la sala aclimatada e iluminada para la experiencia ya se siente el calor. Una vez adentro y comenzando la clase dije: “Ok, todo bien, no es tanto el calor. La gente exagera”. 15 minutos después, la verdad es que hubiese salido a tomar aire y volver a entrar. Y es que la cantidad de agua que me corría por el cuerpo era prácticamente un río de transpiración.

Soy de las personas que transpira inmediatamente, y mucho al hacer deporte, algo que no me molesta en un ambiente normal. Sin embargo, al sumar 38 grados, esa transpiración es bastante molesta y uno piensa que se va desvanecer. Pero la clave está en concentrarse en la respiración, tal como Álvaro enseña al comenzar la clase. Ahora, más allá de todo ejercicio de respiración que hagas, el calor no se va, pero la sensación de ahogo deja de pesar. Lo difícil es seguir la serie de ejercicios mientras todo esto está ocurriendo al mismo tiempo.

La clase tiene una estructura clara, pero nunca se repite. Algo muy entretenido si vas a practicarlo seguido. Comienza con un calentamiento y avanza por distintos grupos musculares –core, abdominales, piernas y brazos– hasta llegar a su punto más exigente: el cardio. Burpees, mountain climbers o push-ups aparecen en secuencias que elevan la frecuencia cardíaca y convierten la experiencia en un desafío constante.

¿El factor que marca la diferencia? El calor. La sala comienza en 32 grados y puede llegar hasta los 37 o 38, con un nivel de humedad controlado. “El calor es vasodilatador, mejora el flujo sanguíneo, la elasticidad y disminuye dolores. Además, hace que el cuerpo entre en ritmo mucho más rápido”, explica Álvaro. A diferencia de un gimnasio tradicional, aquí no hay que esperar para activarse: en los primeros minutos ya estás transpirando.

Y es precisamente esa transpiración la que muchos buscan. “En la clase vas a transpirar bastante, eliminar toxinas y eso impacta el metabolismo”, comenta Álvaro.

Amo los burpees y terminar con ellos no era lo que esperaba, pero debo decir que completé la serie con éxito. Pensé muchas veces en salir a respirar aire más fresco, pero le gané a la cabeza y decidí cumplir con el desafío voluntario que me impuse. Además, el savasana final logra bajar la temperatura corporal y reiniciarte. Durante una sesión se puede perder entre uno y un litro y medio de líquido, activando también el metabolismo incluso después de terminar la clase. “Vas a salir muy agitada y ese efecto se mantiene por una o dos horas más”, asegura. Y de esto puedo dar fe. Efectivamente, uno sale del estudio con una mezcla extraña de relajo, energía y agitación.

Lo único extra que necesitas para la clase es el mat de yoga, una gran toalla y agua.

¿PARA QUÉ SIRVE INFERNO HIIT?

Lejos de enfocarse en el aumento de masa muscular, Inferno HIIT apunta a la tonificación. “No es una clase de hipertrofia, es de repetición con bajo peso. Se trabaja la forma sin generar volumen”, aclara Álvaro, desmitificando uno de los temores más comunes en torno al entrenamiento.

La disciplina fue creada por Gabriela Walters en Estados Unidos, donde tiene su base en Las Vegas, y desde ahí se ha expandido a distintos países. En Chile llegó alrededor de 2015, aunque aún sigue siendo una práctica poco masiva. “Nosotros hablamos con ella y adaptamos el nombre, pero es la misma secuencia”, cuenta Álvaro.

Uno de sus mayores atractivos es su versatilidad. No hay un perfil único: desde adultos mayores hasta deportistas de alto rendimiento encuentran en esta clase un complemento ideal. “Cada uno trabaja a su ritmo. No se trata de competir con el de al lado, sino de avanzar en tu propio proceso”, explican.

Incluso atletas de disciplinas exigentes, como la halterofilia, la utilizan estratégicamente para bajar de peso antes de una competencia, aprovechando la intensa pérdida de líquido que genera el calor.

La experiencia, además, es dinámica y colectiva. La música, las cuentas regresivas y la interacción constante con el instructor hacen que los 50 minutos pasen rápido, a pesar de la exigencia. Todo termina con un momento de pausa y respiración consciente, clave para recuperar el equilibrio.

En tiempos donde el bienestar se busca tanto como el rendimiento, Inferno HIIT aparece como una alternativa que combina intensidad, técnica y una cuota de desafío mental. Porque aquí no solo se entrena el cuerpo: también se pone a prueba la resistencia al calor, al cansancio y a los propios límites.

COORDENADAS

Hot Room Chile / Instagram @hotroomchile / www.hotroom.cl

OTRAS CLASES DISPONIBLES EN HOT ROOM:

Bikram yoga: 26 posturas, 90 minutos, sala a 42°C

Vinyasa: yoga dinámico sin pausas

Power: enfocado en core y respiración

Inferno HIIT

Inferno WEIGHT

*Todas con calor

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