Elegante, selectiva y profundamente tierna. La chihuahua de Daniela Urrizola no solo tiene alma de realeza y un clóset lleno de vestidos de diseñador: también es la compañera que le enseñó a bajar el ritmo, disfrutar lo simple y entender el amor desde la calma.
Fotos Pedro Magnere
Entre viajes, aeropuertos y nuevas aventuras, Daniela Urrizola encontró en Lupita mucho más que una mascota. La pequeña chihuahua llegó en un momento donde la rutina estaba marcada por el movimiento constante y terminó transformándose en ese vínculo emocional que le daba sentido a volver a casa.

Desde entonces, todo cambió: los días se hicieron más tranquilos, más conscientes y también más amorosos. Con una personalidad tan icónica como elegante, Lupita combina dramatismo, ternura y actitud de diva. Ama las mantas suaves, el sol de la mañana, las manzanas verdes y los collares de perlas que potencian su aire sofisticado.
Pero detrás de esa mirada distante y regia, existe una perrita profundamente sensible, capaz de transmitir calma apenas entra a una habitación. Hoy, en su etapa senior, se ha convertido en la compañera más fiel de la animadora de Viajando ando (Mega) y en una presencia que, según ella misma describe, representa su “hogar emocional”.
—¿Cómo llegó Lupita a tu vida y qué cambió desde entonces?
—Llegó en un momento donde yo viajaba muchísimo y necesitaba un vínculo real con “volver a casa”. Desde que apareció, todo cambió. Mi rutina se volvió más amorosa, más consciente y más tranquila. Cambió porque pasé de tener a Taco, que era muy viejito y cascarrabias, a Lupita, que era pura diversión, desorden y locura en su etapa cachorrita.
—¿Por qué crees que las chihuahuas tienen una personalidad tan icónica?
—Porque son pequeñitas, pero tienen una sensibilidad enorme. Son expresivas, inteligentes y muy conectadas con sus humanos. Tienen una mezcla entre ternura, actitud y dramatismo que las hace inolvidables. Son una raza especial en cuanto a personalidad y eso los llevó a ser vistos no solo como compañeros si no que en algún momento como personajes de publicidad, películas, entre otros.

—¿Lupita tiene alma de diva o de regia relajada?
—Es como de la realeza. Por fuera se ve distante, totalmente alma de diva, pero con los conocidos es una regia relajada, tierna y exquisita.
—¿Cuál es la rutina mañanera de Lupita?
—Despertar lento, estirarse con calma, desayuno (manzanita verde) y después buscar un rincón calentito con sol.
—¿Qué es lo más fashion que tiene en su clóset?
—Tiene de todo. Muchas cosas que le he traído de distintos viajes, pero principalmente algunos vestidos de diseñador, que son un lujo que se merece.
—¿Quién tiene más ropa: tú o Lupita?
—Creo que estamos bastante empatadas.
—¿Cuál ha sido el look más comentado de Lupita?
—Un collar de perlas que resalta completamente la diva elegante que es.
—¿Hay alguna prenda o accesorio que ella simplemente no soporte?
—Los zapatos. Nunca le han gustado y como tampoco los necesita, prefiero no ponérselos.
—¿Cómo describirías el estilo personal de Lupita en tres palabras?
—Tierna, elegante y suave.

—¿Lupita tiene lugares favoritos en Santiago para pasear o dejarse ver?
—Le encantan los lugares tranquilos, con sombra, pastito y donde pueda caminar relajada. Yo digo: ya se está conectando a la nave nodriza, porque pone carita de yoda y es como si meditara.
—¿Cuál es el snack que la vuelve completamente loca?
—El pollito. Lo reconoce al instante. Y las manzanas verdes le encantan.
—¿Qué manías tiene que solo tú conoces?
—Le gusta estar en la cama, sentirse cómoda y acompañada. Y, aunque es muy regalona, es súper selectiva con las personas. En general, los hombres le dan miedo. También tiene un ritual para comer. Es muy loco, pero no todos los platos le gustan. Si estamos de viaje y no tiene su plato, tengo que darle en mi mano. Me hace caritas y ruiditos hasta que le doy yo la comida y no la saca ella del plato. Sí, a ratos soy su esclava.
—¿Quién manda realmente en la casa?
—Lupita, pero de la forma más dulce posible.
—¿Lupita es más sociable o selectiva con las personas?
—Muy dulce, pero tranquila. Se acerca cuando siente confianza.
—¿Cómo ha sido acompañarla en su etapa más senior?
—Muy emocional y muy bonita. Uno aprende a valorar muchísimo más cada momento cotidiano.
—¿Qué te ha enseñado vivir con una perrita viejita?
—A bajar el ritmo, a disfrutar lo simple y a entender que el amor también está en la calma, reconocer sus tiempos que van cambiando, pero su esencia sigue siendo la misma de hace siete años.
—¿Hay algo que hagas distinto hoy para cuidarla y regalonearla más?
—Sí, organizo mis tiempos distinto para aprovechar mucho más estar con ella y también me preocupo harto de su alimentación. Lupita siempre fue una perrita más bien rellenita, desde pequeña he tenido que cuidarla con lo que come. Hace un tiempo le cambié su comida y tenemos que cocinarle muchas veces al día.
—¿Qué momento con Lupita jamás vas a olvidar?
—Los reencuentros después de viajar. Esa felicidad tranquila que tiene cuando volvemos a vernos.
—Si Lupita fuera una celebridad o personaje fashion, ¿quién sería?
—Meryl Streep como Miranda Priestly. Te mira, te juzga un poco… pero también es cariño.
—¿Cuál sería el soundtrack oficial de Lupita?
—Jazz suavecito o alguna canción cálida y tranquila.

—¿Tiene alguna obsesión divertida?
—Las mantas suaves y quedarse dormida donde haya calorcito. Cuando quiere algo mucho, reza. Se sienta, levanta sus patitas de adelante y las junta mirándote, es lo más bizarro que hay… Lo hace mucho y desde muy chiquita. Es como si suplicara.
—¿Cómo reaccionan las personas cuando la conocen?
—Se enamoran de inmediato porque transmite mucha ternura.
—¿Qué crees que transmite Lupita que genera tanta ternura?
—Paz. Tiene una energía muy noble y muy amorosa.
—Si Lupita pudiera hablar por un día, ¿qué crees que diría de ti?
—“Viajas mucho, pero siempre vuelves conmigo”.
—¿Qué significa Lupita en tu vida hoy?
—Mi hogar emocional. Mi calma. Mi compañera más fiel.