El Major Oak, el legendario árbol asociado a las historias de Robin Hood y considerado uno de los robles más antiguos y emblemáticos del Reino Unido, habría llegado al final de su vida tras más de un milenio de existencia.
Ubicado en el bosque de Sherwood, en Nottinghamshire, este imponente ejemplar es reconocido tanto por su extraordinaria longevidad, estimada en hasta 1.200 años, como por su estrecha relación con el imaginario popular británico. Sin embargo, después de una primavera en la que no produjo hojas por primera vez, especialistas concluyeron que el árbol ha muerto.
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Según informó la Royal Society for the Protection of Birds (RSPB), organización responsable de la gestión del bosque, la desaparición del histórico roble responde a una compleja combinación de factores. Entre ellos figuran décadas de intervenciones destinadas a preservar su estructura, una intensa actividad turística en su entorno y los efectos cada vez más notorios del cambio climático.
Durante generaciones, el Major Oak atrajo a millones de visitantes y se convirtió en uno de los mayores símbolos naturales de Inglaterra. La leyenda sostiene que Robin Hood utilizaba su enorme tronco hueco como escondite, aunque los expertos explican que esa cavidad fue causada por la acción de hongos a lo largo de los siglos.
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Su fama se remonta al siglo XVIII, cuando fue mencionado en una publicación del mayor Hayman Rooke, según la BBC. Desde entonces, el árbol pasó a formar parte de la identidad cultural de Sherwood Forest y se transformó en un atractivo turístico de alcance internacional.
La actriz Judi Dench, reconocida defensora de la conservación forestal y embajadora de Woodland Trust, destacó el profundo impacto cultural que tuvo el árbol. “El Major Oak ha proporcionado inspiración para innumerables historias, poemas, pinturas y personas durante más de 1.000 años”, afirmó.
Aunque el roble sobrevivió a incendios, tormentas de nieve, fuertes vientos y siglos de cambios ambientales, los expertos coinciden en que los últimos años fueron especialmente difíciles.
La RSPB explicó que el suelo alrededor del árbol sufrió una importante compactación debido al constante paso de visitantes. Este fenómeno dificultó la absorción de agua, oxígeno y nutrientes por parte de sus raíces, afectando progresivamente su capacidad de recuperación.
Pese a su muerte, el Major Oak continuará en pie dentro del bosque durante las próximas décadas. A medida que su madera se descomponga de forma natural, seguirá proporcionando refugio a numerosas especies de insectos, aves, plantas y hongos.
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Los especialistas también destacan que las investigaciones realizadas en torno a su conservación servirán para proteger otros árboles centenarios en todo el Reino Unido. Simon Parfey, experto en microbiología de suelos que participó en los trabajos de recuperación desde 2021. Y aseguró que las lecciones obtenidas permitirán mejorar las estrategias de preservación de ejemplares históricos en el futuro.
Mientras tanto, el legado del Major Oak también perdurará a través de los retoños cultivados a partir de su material genético. Varios de ellos, ya han sido plantados en distintos lugares del mundo para garantizar la continuidad de uno de los árboles más emblemáticos de la historia británica.