Un esqueleto de Tyrannosaurus rex de unos 67 millones de años se convirtió en el fósil más caro jamás vendido en una subasta. Bautizado como “Gus”, el ejemplar fue adquirido por US$50,13 millones en una subasta organizada por Sotheby’s en Nueva York, superando el récord anterior que ostentaba “Apex”, un Stegosaurus vendido en 2024 por US$44,6 millones.
El fósil recibe su nombre en honor a Gary “Gus” Licking, el ganadero dueño del terreno en Dakota del Sur donde fue descubierto. El enorme ejemplar mide cerca de 11,5 metros de largo y 3,8 metros de altura, y conserva 183 piezas óseas, lo que lo convierte en uno de los T. rex más completos encontrados hasta ahora.
Entre sus características más llamativas destacan un cráneo con más del 80% de sus huesos originales, una pelvis completa, ambos pies preservados y marcas de mordidas y fracturas que evidencian que sobrevivió a diversas lesiones.
El ejemplar fue excavado entre 2021 y 2023 y posteriormente pasó por un minucioso proceso de restauración y montaje.
La venta, sin embargo, volvió a encender el debate en la comunidad científica. Muchos paleontólogos advierten que cuando un fósil de esta relevancia pasa a manos privadas, puede quedar fuera del alcance de la investigación y la exhibición pública.
Por ahora, la identidad del comprador de “Gus” permanece en secreto y se desconoce cuál será el futuro del impresionante depredador prehistórico.