Tiene 28 años, nació en San Juan y desde 2022 se convirtió en un éxito en redes sociales, gracias a videos que mezclan comedia, drama, astrología y salud mental, retratando –con ironía y honestidad– la vida emocional de su generación.
Fotos Cedidas y Boccostudio
Julieta Coria, más conocida como Juli, tiene 28 años y una vocación artística marcada desde la infancia por High School Musical. A los ocho años comenzó a estudiar teatro con un grupo de amigas, motivada por la película, y desde entonces tuvo claro que quería ser actriz.
Creció en San Juan y, a los 17 años, decidió mudarse a Buenos Aires para estudiar comedia musical y doblaje. En 2019 comenzó a grabar sus primeros videos para redes sociales y, en 2022, su contenido se viralizó. Hoy suma un millón de seguidores en Instagram (@julicoriaa) y otros 1,8 millones en TikTok, principalmente gracias a sus videos que retratan –desde el humor– a los distintos signos del zodiaco y las contradicciones emocionales de la vida moderna.
Al momento de dar esta entrevista, Juli se encuentra en la ciudad de Pinamar grabando el programa de streaming Resumido, entre medio de jornadas de “mucho laburo”, como ella describe.
“Es la primera vez que hago stream y me estoy divirtiendo un montón, es medio noticiero. También estoy guionando una serie que se graba dentro de poco, que me tiene muy copada, y estoy con mi obra Lo dejamos acá, que está con funciones en la costa. El año pasado le fue bien, por suerte. Además, estoy ensayando para otra obra y para Microteatro Buenos Aires, que son piezas cortitas de 15 minutos que serán estrenadas en marzo. Estoy con un poquito de todo”, cuenta.

–¿Cómo comenzaste con el tema de los videos?
–Ese período fue muy difícil para mí. Mis videos son verdad: soy una persona muy emocional y tengo el ascendente en Escorpio, que es complicado. Soy de entrar en crisis y procesos. En ese momento, si eras actriz o querías dedicarte a eso, era mal visto hacer videos. Pero no encontraba otra salida, porque no tenía contactos por ser de afuera. Tardé tiempo en aceptar lo que hacía y valorarlo. Cuando empezaron a llegar los seguidores fue una locura, me daba hasta un poco de ansiedad. Estaba en una base de 10 mil y en una semana llegue a más de 100 mil, y a cada actualización subían los números.
–¿Con qué contenido partiste y cómo llegó el horóscopo?
–Mi primer video es muy bizarro, los hacía en horizontal. Era yo peleándome con el desorden de mi habitación. Llegué a los signos en 2021 o 2022, y fueron los que me ayudaron a terminar de despegar. La astrología me gusta desde chica: mi primer recuerdo es un libro del horóscopo chino que tenía mi abuela. En las siestas sanjuaninas, en vez de dormir, me la pasaba en la computadora haciendo tests de qué significaba ser de Cáncer. En un momento se empezó a poner de moda y hubo un auge. Siempre me dio un poco de vergüenza, pero ahora se acepta más. Me animé con un video para ver qué onda y le fue re bien. A veces cuando uno es genuino con lo que le gusta eso hace que le vaya bien.
–¿Qué sentiste al llegar al millón de seguidores en Instagram?
–Fue el año pasado, una locura. No se lo compartí a nadie, no lo quería creer. Siempre tengo miedo de que se vuelva para atrás, entonces si algún día bajo está todo bien. En TikTok llegué hace bastante, pero le sigo dando más validez a los seguidores de Instagram. También entiendo que pasó con mucho trabajo y constancia.
–Hoy, ¿te sientes más cómoda con Instagram o TikTok?
–En un momento estaba fan de TikTok. Era más girly, me sentía más cómoda y a los videos les iba un poco mejor. Pero el algoritmo cambió y los creadores que venimos hace tiempo tenemos como una crisis. Así que en este momento soy más de Instagram.

En muchos videos, Juli aparece yendo a terapia, interpretando tanto a la paciente como a la psicóloga, Gladys, uno de sus personajes más reconocidos.
“Yo no entiendo cómo hay gente que no va a terapia”, dice entre risas. “No es porque estés mal, es un lugar para charlar de todas las cosas que te pasan. Creo que nadie realmente dice sus pensamientos más profundos, y con una terapeuta se puede”.
Comenzó terapia en 2021 y asegura que le cambió la vida. “Como mis videos tienen que ver con la introspección, la figura de la psicóloga viene muy bien. Le puedes hablar de cualquier cosa, entonces te ayuda a enganchar el video. Y, como hago contenidos de la vida cotidiana, se van acabando las situaciones –trabajo, pareja, amigos– entonces la psicóloga es un buen espacio para conversar”, afirma.
–¿Hay algún personaje que sientas especialmente cercano?
–Tengo dos fijos: la psicóloga y la vieja. La vieja, o la madre, viene de una obra de teatro que hice hace mucho. La dejé de usar porque fui creciendo y empezó a aparecer Gladys y se la comió. Como que la psicóloga evolucionó y tomó un protagonismo increíble. Para mí, tienen vida propia, a esos personajes los quiero mucho.
–Y tu pareja en los videos, ¿quién es?
–Inti es mi amigo, todo el mundo cree que es mi novio. Nos conocimos el primer año que me vine a Buenos Aires como compañeros de teatro. Empecé con los videos sola, después me empezó a dar una mano y se sumó.
–Siendo Cáncer, ¿qué cosas del signo te representan?
–Un montón, soy re de Cáncer. Primero, soy full dramática. Después, me gusta mi lugar seguro: que me cuiden, me protejan y me abracen. Creo que la simpatía y la ternura vienen de ahí, y siento que soy una persona muy empática. También la victimización. Cáncer es muy víctima, mucho de hacerse el drama.
–¿La gente te asocia a los signos zodiacales?
–Siempre me dicen: “Hola, soy Leo”, “soy Acuario” o “aguante Libra”. Me sé el signo de todo el mundo. Igual cuando se me acerca alguien también se me da la conversación sobre eso para romper el hielo y pregunto el signo, porque es un lugar fácil para mí.
–¿Te defines más como actriz o como comediante?
–No sé si me defino como comediante. El mundo de las redes tampoco me lo esperaba. Me peleé muchas veces con la palabra influencer, me gusta la palabra creadora de contenidos. Siento que sí hago comedia, pero no sé si soy como un comediante de stand up. Es algo que me gusta y que hago igual que el drama, que no se ve tanto en las redes. Para mí, mi humor está muy ligado al drama. Pero no sé si me definiría como comediante. Capaz que lo soy, no tengo idea.
–¿Te ves explorando formatos como el stand up?
–No me niego a nada. Por ejemplo, ahora estoy haciendo stream, que es algo a lo que me negué mucho tiempo, y lo estoy pasando muy bien. Pero la verdad lo que más me gusta es actuar y ser otras personas.

–Leí que te gusta pensar tus videos como pequeños cortos. ¿Crees que ese enfoque te diferencia?
–El video lo pienso completo cuando lo escribo, en su versión final. Creo que sí, porque tiene mi formato y estilo, que lo fui construyendo. Partí queriendo hacer un video por semana que estuviera bueno, trabajado y que, más allá de hacer reír, mostrara que hay trabajo, plano, historia y actuaciones. Siempre me fui más por ese lado que el de hacer reír.
–¿Qué tan compleja es la vida de influencer?
–Tiene sus cosas buenas y malas, no sé si es una vida ideal. Hay mucha gente a la que no le gustaría en lo absoluto y gente que fluye mejor que yo, seguro. Está bueno en cuanto a la actuación, porque es difícil arrancar y poder sostenerse económicamente. A veces no lo siento como trabajo y a veces sí. La contra es la exposición, porque a veces recibes un hate de la nada, sin entender por qué. Siendo una persona emocional es muy difícil entender que no es hacia tu persona. Mi vida ideal sería tener un poco menos de exposición y más trabajo actuando, no que todo el tiempo alguien te pueda estar juzgando.
–Si pudieras soñar en grande, ¿cómo te proyectas a futuro?
–Lo que más me gustaría es ser una gran actriz y tener mis proyectos. Trabajar con amigos o personas que admiro, tener buenos equipos de trabajo y crear cosas lindas.
–¿Cómo es tu relación con Chile?
–Amo Chile. Como soy de San Juan, toda la vida veraneé en La Serena, es mi segunda casa. Amo a los chilenos, la comida, las hallullas, las dobladitas, la mantequilla y las galletas Dindon. Me parece muy lindo, además. Tengo muchos seguidores de Chile y eso me pone muy contenta. Me encantaría mostrar mi obra allá, ojalá se de pronto. Este año queremos tratar de abaratar los gastos de trasladarla con su escenografía, luces y música. Chile es uno de los lugares a los que más deseo ir.