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Viruela del mono: 4 razones por las que los expertos no están (tan) preocupados

Viruela del mono: 4 razones por las que los expertos no están (tan) preocupados
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Viruela del mono: 4 razones por las que los expertos no están (tan) preocupados

POR equipo velvet | 20 mayo 2022

Esta semana se encendieron las alarmas por el virus conocido como la viruela del mono. Y es que en un mundo que vive en pandemia, cualquier aviso de este tipo es razón de alerta.

La viruela del mono, es una enfermedad poco frecuente que ha afectado por siglos a los habitantes de África. Hace algunos días ha comenzado a reportarse en varios países del mundo. Y aunque los brotes, por el momento, son contenidos, es imposible que la población no se preocupe.

Por ahora, los expertos aseguran que no hay que entrar en pánico, pero sí seguir el curso de los contagios. “Es importante enfatizar que la viruela del mono no se propaga fácilmente entre las personas. Y el riesgo para el público en general es muy bajo”, aseguró a la BBC, Nick Phin, subdirector del Servicio Nacional de Infecciones de la oficina de salud pública de Reino Unido.

Según Michael Head, investigador sénior en salud global de la Universidad de Southampton, si bien no hay total conocimiento del actual brote, no cree que la población deba temer niveles de contagios como los del coronavirus. “Creo sería muy raro que viéramos más que algunos pocos casos en cada brote. Y, definitivamente, no veremos niveles de transmisión al estilo de la covid”, le dijo a Science Media Centre.

Y es que la gran diferencia con el coronavirus, es que la viruela del mono es una enfermedad conocida. E incluso hay vacunas, tratamientos y experiencia de brotes anteriores. De ahí que los expertos no estén tan preocupados, por ahora, y tienen más argumentos para tranquilizar a la población.

Es un virus conocido

Cuando se detectaron los primeros casos de Covid-19 en el mundo, una de las grandes interrogantes era qué lo causaba y su origen. Y si bien fue identificado en poco tiempo, todavía sigue en debate de qué animal se trató y cómo pasó a las personas. Si es que esta es la teoría definitiva, claro.

Por su parte, el virus que provoca la viruela del mono es conocido desde hace más de medio siglo. Esto implica, que se sabe cómo actúa y cómo se transmite.

Si bien fue identificado en 1958 en unos monos que se tenían en un laboratorio para una investigación, se cree que afecta a los humanos desde mucho antes. Y estudios posteriores afirman que, al parecer, los principales vectores de la enfermedad eran ratones y no simios. “Se supone que la transmisión a humanos se debe a la ingestión de animales infectados”, explica Simon Clarke, profesor Asociado de Microbiología Celular de Universidad de Reading a Science Media Centre.

Los investigadores dicen que hay dos variantes. Una de África central, que provoca una enfermedad con más síntomas y otra de África occidental, que causa una enfermedad más leve y la que ha sido detectada en los casos actuales.

Hay vacunas y tratamientos

Al ser un virus conocido, existen vacunas y tratamientos disponibles. Y como la viruela del mono está estrechamente relacionada con la viruela en seres humanos, la vacuna contra esta ha mostrado ser efectiva para las dos enfermedades. Así como también hay fármacos ya aprobados como efectivos.

También existe una vacuna aprobada por varios países para la prevención y tratamiento de la viruela del mono, llamada JYNNEOSTM, producida por una farmacéutica danesa. Datos anteriores aseguran que es al menos 85% efectiva para prevenir la viruela del mono.

Existe una segunda vacuna contra la viruela, la ACAM2000, y las autoridades médicas creen que ofrece cierta protección contra la viruela del mono. Y se utilizó en un brote reportado en 2003 en EE.UU. Además, según la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido, la vacunación contra la viruela del mono se puede usar antes y después de la exposición.

No es muy contagiosa

La Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido asegura que la viruela del mono no se propaga fácilmente entre las personas. Y las estadísticas de brotes previos, evidencian que una persona contagiada transmitía el virus, en promedio, a entre 0 y 1 persona. El doctor Head, de la Universidad de Southampton, explica que esto se debe a que el virus necesita un contacto muy cercano, a veces de piel con piel.

En cuanto a la letalidad de la viruela del mono, la OMS explica que ha variado entre 0 y 11% en la población general y es mayor en niños pequeños.

La propagación de la viruela del mono puede ocurrir cuando una persona entra en contacto cercano con un animal, humanos o materiales contaminados con el virus. También ingresa al cuerpo a través de la piel rota (aunque no sea visible), el tracto respiratorio o las membranas mucosas (ojos, nariz o boca).

Y si bien la propagación de persona a persona “es poco común“, puede ocurrir a través de contacto con ropa usada por una persona infectada. Así como también por contacto directo con lesiones o costras de la piel del enfermo y tos o estornudos de una persona contagiada.

Existen brotes anteriores

El primer caso humano de viruela del mono se registró en 1970 en la República Democrática del Congo y aunque los casos humanos de viruela del mono fuera de África son raros, en los últimos años se han reportado en Estados Unidos, Reino Unido, Israel y Singapur.

De hecho, en Reino Unido, donde se detectó el primer caso del brote actual, se registraron pacientes con la enfermedad en 2018, 2019 y 2021. Además, estos brotes que se han detectado previamente fuera de África han sido muy reducidos. En un brote ocurrido en EE.UU. en 2003, por ejemplo, se enfermaron 47 individuos.

La existencia de brotes anteriores entregan conocimiento sobre cómo se trasmite el virus, cómo tratar a los pacientes y proponer formas para mitigar los contagios.

Y si bien estos nuevos casos merecen especial atención, ya que nunca se habían registrado casos simultáneos en países diferentes, la buena noticia es que tanto la capacidad de estudio e investigación, como la tecnología para ello, ha evolucionando enormemente y es mucho mejor que años atrás.

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