En el adelantado de esta entrevista publicado por la BBC, el ex cuñado del monarca sostiene que tras la muerte de Diana en 1997 hubo un llamado telefónico entre ambos. Y, según la versión de Spencer, Carlos le habría dicho “No te preocupes, nos olvidaremos de ella bastante pronto”, frase tras la cual Charles habría cortado el teléfono. Además, dice que el entonces príncipe de Gales “perdió los papeles” cuando él le pidió que sus sobrinos, William y Harry, de 15 y 12 años, que caminaran tras el féretro de su madre en el funeral.
Este enfrentamiento tras el accidente fatal de París es una de las revelaciones de Swan Song que medios como Daily Mail han ido adelantando. Y aquí dejamos algunas de las destacadas.
La revelación en la víspera de la boda
Antes de casarse, en 1981, Carlos le habría confesado a Diana que, si bien se casaría, no estaba enamorado de ella. Y Charles Spencer recuerda haber encontrado a su hermana frente al espejo vestida de novia, “sumida en un silencio sombrío” que en ese entonces él no supo comprender. “Mucho después supe que, tal como le había confiado a una amiga cercana, su futuro esposo le había confesado el día anterior que, si bien estaba muy feliz de casarse, no estaba enamorado de ella”, escribió el autor.
Intentos de cancelar la boda real
Al poco tiempo de anunciarse el compromiso, la princesa Diana descubrió la famosa pulsera que Carlos había comprado para Camilla Parker Bowles. Al ver el desinterés de su prometido, y tras una fiesta, ella recurrió a su padre para suspender la boda, pero él se negó porque ya era muy tarde para hacerlo y no quería avergonzar a la familia real.
Los pensamientos suicidas de Diana
De acuerdo al libro, la relación de los príncipes de Gales se deterioró rápidamente y se llegó incluso a requerir mediación, lo que terminó en un contrato que incluía cesiones mutuas. Fue en ese periodo, según relata, que la princesa Diana conducía hasta los acantilados de Beachy Head con el deseo quitarse la vida. “Contemplaba la posibilidad de acabar con todo”, asegura Spencer, que luego aclara: “El amor por sus hijos le impidió llegar más lejos”.
Una confesión desconcertante
El conde también relata un almuerzo en el que su hermana anuncia que se quiere divorciar. Al preguntarle el porqué, Diana dijo que Carlos estaba enamorado de su valet. “No mencionó el nombre del empleado, y yo nunca le pregunté quién era ni por qué creía algo tan improbable”, explica Charles Spencer. “No era importante: lo que importaba era el fin de su matrimonio y de sus sueños”.
La reacción de Carlos tras el accidente
Según el hermano de Lady Di, la llamada en la que el entonces príncipe de Gales le comunicó la trágica muerte de Diana en París no tenía nada de tristeza. Todo lo contrario, lo describe extrañamente animado, “como si le hubiera tocado la lotería”. Y es que de cierta forma, asegura, ahora podría tener una vida con Camilla Parker Bowles.
Una oferta póstuma
El conde Spencer revela que Robert Fellowes, entonces secretario privado de la reina Isabel II, le comenta que la monarca ofrecía restituir el tratamiento de Alteza Real a su hermana (desde su divorcio, si bien seguía siendo princesa, había perdido el tratamiento de Her Royal Highness) el día de su entierro. Algo que él rechazó por considerarlo un “premio de consolación” tardío e inútil. “Este título jamás debió habérsele arrebatado en vida, lo que habría hecho inútil otorgárselo tras su muerte”, escribió.
El control del funeral
Charles denuncia que el palacio de Buckingham tomó el control absoluto de todo, dejando a un lado a la familia Spencer. La familia real británica incluso llegó a vetar que sonara el Réquiem de Mozart (deseo expreso de Diana). ¿La razón? Según ellos, no se podían incluir piezas de un réquiem en un funeral anglicano.
Diana podría padecer TDAH
Si bien no fue diagnosticada, Charles Spencer cree que su hermana padecía TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Y asegura que en los informes escolares de Diana ya podía advertirse ese cuadro. La pequeña mostraba escasa capacidad de concentración, dificultades para atender en clase y un rendimiento académico marcado por esas dificultades. Además, el propio conde de Spencer fue diagnosticado recientemente con ese trastorno. Según el escritor, lo que siempre fue destacado en Diana como paranoia o inestabilidad emocional pudo estar relacionado con el TDAH.