Revista Velvet | La pintora chilena que le vendió su arte a una princesa y ahora busca representar a Chile en Estados Unidos
Cultura

La pintora chilena que le vendió su arte a una princesa y ahora busca representar a Chile en Estados Unidos

La pintora chilena que le vendió su arte a una princesa y ahora busca representar a Chile en Estados Unidos
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La pintora chilena que le vendió su arte a una princesa y ahora busca representar a Chile en Estados Unidos

POR equipo velvet | 08 julio 2026

Empezó a pintar hace 22 años para sanar la muerte de su hermana. Hoy, con más de 400 obras vendidas a dueños que ni conoce, incluida una princesa, Maeba Hinrichsen se prepara para ser la única chilena en una gran vitrina de EE.UU.. Un sueño cumplido que le hace recordar otro que tiene pendiente: llevar su arte sobre el estallido social a La Moneda.

Hay artistas que nacen con el pincel en la mano, pero lo de la pintora chilena Maeba Hinrichsen fue distinto: llegó al arte por un duro golpe. Hace más de dos décadas su hermana se quitó la vida y tuvo que buscar una vía de escape para canalizar el dolor más grande que ha sentido. “Me dijeron que agarrara el pincel y que jugara, que eso me iba a servir”, recuerda. Fue así como tomó esa invitación como un salvavidas y nunca más paró. Lo suyo es pura intuición: “No fue una decisión, fue el único lenguaje que me quedaba. Lo que pinto me nace de la guata”, reflexiona.

“Para mí la pintura empezó como un desahogo, una forma de botar lo que llevaba dentro. Con los años se convirtió en mi vida entera. Cuando pinto, no pienso tanto: dejo que las manos hagan lo suyo”, dice Maeba.

Es expresionista figurativa. Construye sobre acrílico y levanta volumen con óleo hasta darle cuerpo a las superficies. La forma en la que se inspira llama la atención. Está obsesionada en leer biografías de otros pintores para rescatar lo que más le llama la atención de sus vidas y meterlo en sus propios cuadros, dándoles un sello único. De hecho, su gusto y cercanía con la obra de Roberto Matta era tanta que en su entorno le decían que perfectamente podría ser su “falsificadora oficial”.

Con esa forma de trabajar ya ha vendido más de 400 cuadros por todo el mundo, muchos de ellos a coleccionistas que ni ella misma sabe quiénes son. Sus obras ya han pasado por Mónaco, Londres y Punta del Este, pero ahora otro desafío.

De Chile a Estados Unidos

Este 12 de diciembre, Maeba arma las maletas para Estados Unidos. Será la única artista chilena en una importante exposición internacional que reunirá a talentos de todo el mundo durante cerca seis meses en la Lucid Art Gallery en Miami Design District. Para esta ocasión, llevará una serie exclusiva de ocho cuadros protagonizados por arlequines, llenos de color y texturas. “No me gusta el arte plano o apagado. Mis cuadros tienen que transmitir energía, tienen que sentirse vivos y es eso lo que quiero mostrar y de esa forma representar a Chile”, señala.

El estallido social y el sueño de La Moneda

Miami no es lo único que ocupa su mente. En su taller guarda bajo llave una serie de cuadros inspirados en el estallido social de 2019. Mientras algunos retrataron la violencia, Maeba se enfocó en la fuerza, la energía y los colores de las calles. Hasta ahora solo ha vendido una de esas obras a un coleccionista privado y las demás piezas no las ha mostrado porque espera el momento ideal. Su gran sueño es exponerlas en el Palacio de La Moneda. “Todos quedarían locos”, comenta, asegurando que sus telas tienen un enfoque positivo, pensado para guardar la memoria de lo aprendido y no para alimentar la rabia. “Lo del estallido lo pinté con una mirada de futuro, para que no olvidemos la enseñanza que nos dejó y desde un lugar constructivo”. Hoy comparte en exclusiva con Velvet dos de esas obras.

Además del arte visual, ya publicó una novela romántica llamada “Pecado sin nombre” y ya está escribiendo la segunda parte, una historia cargada de amor y pasiones.

El “corazón de piedra” que conquistó a la realeza

Ella dice medir su valor cuando un coleccionista de peso decide por voluntad propia, invertir en su obra. Esto fue exactamente lo que le ocurrió a Maeba en la prestigiosa feria “Este Arte” de Punta del Este. Allí, la Princesa Afshan Sturdza -una reconocida mecenas vinculada a los círculos del Louvre y Jeff Koons- se interesó de inmediato en una de sus piezas y la adquirió de inmediato: un corazón tallado en piedra. Así consolidó su salto internacional y la artista sintió un antes y un después en su carrera: “Para mí fue la prueba de que cuando uno crea desde su verdad más pura, la obra viaja sola y encuentra su lugar”.

La compra tuvo un significado especial para la artista. Más allá del valor comercial, sintió que era un reconocimiento a una trayectoria que comenzó hace más de dos décadas, cuando encontró en la pintura una forma de enfrentar la muerte de su hermana.

 

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