Revista Velvet | Kate Moss testifica a favor de Johnny Depp: “No me tiró por las escaleras”
Cultura

Kate Moss testifica a favor de Johnny Depp: “No me tiró por las escaleras”

Kate Moss testifica a favor de Johnny Depp: “No me tiró por las escaleras”
Cultura

Kate Moss testifica a favor de Johnny Depp: “No me tiró por las escaleras”

POR Vero Marinao | 25 mayo 2022

Hace un par de días, Amber Heard aseguraba en tribunales que en una discusión de 2015 con su marido, se preocupó de que él le hiciera daño a su hermana Whitney, que estaba ahí con ellos. Y dijo que en ese momento pensó “instantáneamente en Kate Moss y en las escaleras y me abalancé sobre él”.

Esta mañana la modelo británica y ex pareja de Johnny Depp, testificó a favor del actor a través de videollamada. Y en una declaración de tan solo 5 minutos, desmintió los dichos de Heard sobre aquella caída por las escaleras. “Estábamos saliendo de la habitación y Johnny salió de ella antes que yo. Hubo una tormenta y cuando salí de la pieza me resbalé por las escaleras y me lastimé la espaldaY grité porque no sabía qué me había pasado y tenía dolor”, relató Moss al jurado. Luego dijo que Depp regresó corriendo para ayudarla. “Me llevó a mi habitación y me consiguió atención médica”.

Cuando se le preguntó si Depp alguna vez la empujó por las escaleras, respondió que No. Nunca me empujó, pateó ni me tiró por las escaleras”, sentenció. Una vez más el juicio vuelve la mirada hacia Amber Heard y los múltiples intentos fallidos por exponer a Johnny Depp en este juicio interminable que parece ser una pesadilla interminable.

El juicio de la decandencia, el inicio de una vida pirata

“Esto no puede ser un sueño, porque si lo fuera, habría ron”, decía Jack Sparrow, el protagonista de Piratas del Caribe, quien solía llevar una botella de alcohol en la mano. En la vida real, Johnny Depp también ha sido un bebedor y ha consumido drogas. Así lo reconoció en el juicio que inició en contra de su exesposa Amber Heard, a quien acusó de haber arruinado su carrera en un artículo publicado por The Washington Post.

Fue idea de Johnny Depp que Jack Sparrow hablara con ese curioso movimiento de labios y esa entonación que muchas veces hay que descifrar. Cuando estaba haciendo las primeras escenas de Piratas de Caribe, los productores le pidieron que moderara un poco su actuación. Pero, pensó él, si les inquietaba, es porque estaba logrando lo que quería. Así que lo exageró más aún: si había propuesto que el excéntrico protagonista fuese bueno para beber, ahora era un alcohólico de tomo y lomo. Uno que iba con su botella en la mano hasta bañarse (es una forma de decir, se entiende). “Esto no puede ser un sueño, porque si lo fuera, habría ron”, decía el personaje en una de las escenas.

Y Depp, sabemos, también ha tenido una vida de excesos, en ese sentido es un Jack Sparrow del siglo XXI, y en reciente juicio contra su exesposa, la actriz Amber Heard, admitió sin tapujos haber usado con frecuencia drogas y alcohol mientras estaban casados. Lo que jamás va a soportar eso sí –y lo ha dicho muchas veces– es que lo traten de “maltratador”. Alcohólico, sí, claro; drogadicto, ya, pero rehabilitado dice; pero abusador, no. Como decía el mismísimo Sparrow “me puedes matar, pero nunca podrás insultarme”.

Después de ser la gran promesa de Hollywood y uno de los actores más talentosos de su generación, hoy protagoniza un culebrón de bajo presupuesto y grueso calibre que se transmite a diario por la TV estadounidense, una telenovela decadente que incluye la historia del día en que Amber le habría dejado de heces humanas sobre su cama y mensajes de texto de Depp a su enfermera hablando de su pene. Todo muy “elegante”.

El otrora joven Manos de Tijeras acusa a su exmujer de “haber arruinado su reputación y su carrera”, cuando en el 2018 ella declaró al Washington Post que había sufrido violencias domésticas dos años antes (es decir cuando estaban casados) aunque no nombró a Depp. Por culpa de ese artículo, a Depp lo sacaron de la sexta entrega de Piratas del Caribe y, según los expertos financieros que presentó su defensa, esa cancelación le significó una pérdida de 22,5 millones de dólares.

En los tribunales, la teleserie partió así: el actor reclamó 50 millones de dólares de reparación; ella contraatacó pidiendo el doble. Esta demanda se inició dos años después de haber perdido un proceso por difamación en Londres, cuando atacó al tabloide británico The Sun por calificarlo de “marido violento”.

Ante el tribunal de Fairfax, en Virginia, la actriz recordó una crisis de celos durante una estancia en Francia. Según contó, Depp no soportó que hubiese rodado una escena de sexo en una película y no le creyó cuando le dijo que se había usado un doble.

Luego de una última discusión violenta en mayo de 2016, durante la cual el actor le habría lanzado un teléfono a la cara, decidió finalmente pedir el divorcio tras un año de matrimonio. “Sabía que tenía que irme. Sabía que no sobreviviría si no lo hacía”, dijo.

“Tenía mucho miedo de que se terminara mal para mí y no quería realmente dejarlo, lo amaba tanto”, dijo entre sollozos. Y luego agregó que él se tornaba agresivo bajo los efectos de la droga y el alcohol y que eso, de pronto, se volvió cotidiano: “El monstruo era esa cosa que ahora era normal y no la excepción. La violencia era ahora normal”. Sus abogados mostraron fotos en las que parecía tener la parte derecha del rostro marcada por el golpe del teléfono.

El 27 de mayo de 2016 demandó a su entonces marido por violencia doméstica y pidió una orden de restricción en su contra para “cambiar los cerraduras de su apartamento y poder dormir bien”.

El teleserie continuaba y se decía que las heces no eran humanas, sino de perro. Y Johnny argumentaba que eso era imposible porque sus dos Yorkshire son chiquititos, entonces el tamaño y la forma no corresponderían…

No hubo sexta parte de Piratas del Caribe, pero perfectamente al final del juicio, en medio de este “himno” a la decadencia podría entrar Jack Sparrow con una de sus frases recordadas: “¿Una boda? ¡Me encantan las bodas! ¡Que corra el ron!”.

Pero Paul McCartney le tiró un gran salvavidas en medio de toda esta decadencia: el 7 de mayo reprodujo un video de su amigo Johnny acompañándolo en la guitarra en un.concierto reciente en Seattle.

Imposible pensar en un mejor apoyo cuando el barco se está hundiendo…

Te puede interesar