Audrey Tautou cumplió 50 años este domingo 9 de agosto convertida en una de las actrices más emblemáticas del cine francés y, para millones de espectadores, en el rostro inolvidable de Amélie.
La película de Jean-Pierre Jeunet, estrenada en 2001, fue un fenómeno mundial y obtuvo cinco nominaciones al Oscar, mientras que su protagonista pasó a ser reconocida internacionalmente. Sin embargo, el éxito llegó acompañado de una exposición que Tautou nunca buscó y que, según ha contado, llegó a sentir como una forma de encierro: “A veces la fama se siente como una prisión”.
El papel de Amélie cambió su carrera para siempre. Tautou, nacida en Beaumont, Francia, había descubierto su vocación por la actuación durante un curso de teatro de verano y posteriormente estudió en el Cours Florent de París. Jeunet la eligió después de verla en un afiche de Vénus beauté (institut), pese a que inicialmente había pensado en la británica Emily Watson para interpretar al personaje.
Tras Amélie, llegaron películas como Largo domingo de noviazgo y Priceless, además de su debut en Hollywood junto a Tom Hanks en El código Da Vinci.
Aunque esa experiencia le abrió las puertas de la industria estadounidense, Tautou mantuvo su carrera principalmente en Francia. En 2009 protagonizó Coco antes de Chanel, interpretando a Gabrielle Chanel y convirtiéndose además en imagen de Chanel Nº5.
A partir de la década de 2010 comenzó a reducir su actividad, incursionó en el teatro con Casa de muñecas y continuó participando en producciones francesas hasta The Jesus Rolls, de John Turturro, estrenada en 2019 y, hasta ahora, su última película.
Ese mismo año adoptó una niña nacida en Vietnam y, desde entonces, se alejó todavía más de la vida pública, aunque ha señalado que ama su oficio y que algún día espera volver a rodar. Mientras tanto, ha trabajado en proyectos personales, entre ellos un guion propio y la ilustración de un libro infantil.
A 50 años, la actriz que alguna vez fue una de las figuras más famosas de Francia sigue eligiendo una vida marcada por la privacidad y lejos de los reflectores.