Ariana Grande habló por primera vez sobre su decisión de alejarse temporalmente de la vida pública una vez que termine su actual gira Eternal Sunshine Tour.
Durante su regreso al escenario en Chicago, la cantante quiso aclarar que la determinación no fue una reacción impulsiva a las críticas que ha recibido en los últimos meses, sino algo que había comenzado a planificar en silencio desde hace tiempo.
“Lo que se anunció ayer no fue algo reactivo o impulsivo”, explicó Ariana Grande ante el público, asegurando que había tomado la decisión desde un lugar “reflexivo y empoderado”.
También se refirió a la preocupación de sus seguidores, quienes temieron que los comentarios negativos estuvieran afectando su experiencia. “Los límites deben establecerse, los seres humanos necesitan descansar a veces”, señaló.
La artista, que ha sido objeto de constantes comentarios y especulaciones sobre su apariencia física y su salud, quiso además hablar directamente con sus fanáticos para evitar que su decisión fuera interpretada de otra manera. “Nada podrá distorsionar mi realidad ni ser más real para mí que este amor que compartimos”, afirmó.
Sobre su actual gira, que concluirá el 1 de septiembre después de diez presentaciones en Londres, dijo que ha sido una de las experiencias “más sanadoras, hermosas, correctas y especiales” de su vida.
Su pausa también implica que no participará en Sunday in the Park with George, la producción de Stephen Sondheim que llegará al Barbican de Londres en 2027 y en la que estaba previsto que compartiera escenario con Jonathan Bailey, su compañero de Wicked.
Desde el recinto señalaron que esperan poder recibirla en otra ocasión, “cuando sea el momento adecuado”. Mientras tanto, Ariana Grande continuará con su gira, que llegará a Londres el 15 de agosto.