Alison Mandel y Pedro Ruminot son una familia ensamblada y en esta nueva etapa, tras la adopción de su hija Mila, la conductora del podcast Primerizas reflexionó al respecto.
La pareja de comediantes tiene cuatros hijos. Juntos son padres de Baltazar (2020) y en agosto de 2025 anunciaron la adopción de su hija Mila. Además, Pedro tiene dos hijos mayores de una relación anterior: Diego y Facundo.
Hace casi un año, compartieron la llegada de Mila en redes sociales, su primera hija, quien se unió a esta gran familia luego de un largo proceso de adopción.
La noticia, tomó a varios por sorpresa, incluso a su pequeño hijo Baltazar de 6 años, de acuerdo a lo relatado por Alison en redes sociales. Y es que según la conductora de Primerizas, la llegada de un nuevo hijo no es un tema menor cuando hay un pequeño en casa que pasa a ser hermano mayor.
Alison Mandel confesó haber sentido culpe por “dejar de lado a su bebito” en este proceso de pasar a ser el hermano grande. Y es que la llegada de un nuevo integrante es algo importante.
“Hay algo que no se habla mucho y es el ‘luto’ de tener otro hijo y que tu bebé deje de ser tu bebito y se transforme en hermano mayor”, comenzó escribiendo en un video.
“Para mí fue lo que más me ha costado de esta nueva maternidad. El tiempo inevitablemente se divide y a veces lo veo mirándome con sus ojitos miel medios tristes mientras yo regaloneo con la Mila y me derrito de amor con mi niña maravilla de ojos gigantes y sonrisa permanente”, continuó.
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Así mismo, reveló que apoyo de sus amigas con más experiencia o que ya habían pasado por esto. “‘Es normal’ me dijeron todas mis amigas mientras yo lloraba de culpa. Me contaron que ellas también lloraban embarazadas la noche antes de parir y hablaban con sus hijos mayores”, reveló.
Al compartir este sentimiento, y debido a los comentarios, se dio cuenta que esto que resultaba nuevo para ella, no lo era. Y contó que su madre le reveló haber pasado lo mismo cuando ella nació.
A su vez, aprovechó la instancia para contar cómo lo habían manejado. “Aunque le explicamos de la mejor manera, el proceso de adopción no es tan fácil de entender ni de explicar como un embarazo”, confesó. Y ellos encontraron la solución: el amor.
Con el tiempo han logrado equilibrar el proceso de la llegada de Mila a la casa y el nuevo rol de Baltazar como hermano mayor.
“Debo retomar algunas de nuestras tradiciones que tuvimos que estancar. Así que el ‘Rey de la bicicleta’ desde el año de vida desde hoy comienza a andar sin sus rueditas. Antes salíamos todos los días y durante un año no tuvimos tiempo para esto que solía ser nuestra actividad favorita. Prometo retomarla”, sostuvo al final del video, comprometiéndose con su hijo a no dejar sus tradiciones.
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