Tener una rutina deportiva tiene beneficios tanto físicos como mentales, sin embargo, repetir los mismos ejercicios puede estar limitándolos.
Si bien durante mucho tiempo el consejo para combatir el sedentarismo era simplemente “muévete”, hoy los expertos profundizan un poco más. Y es que aún cuando activarse ya ayuda a la salud y longevidad, lo cierto es que se necesita algo más.
De acuerdo a los expertos, cambiar de actividad, o variar en la rutina, y sumar hábitos saludables es la clave para vivir más y frenar el envejecimiento prematuro. Es decir, para envejecer con vitalidad y energía, no basta con caminar unos minutos o subirse a la bicicleta estática todos los días. La diversidad es la clave.
Un estudio publicado en revista The BMJ, desarrollado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard durante tres décadas, llegó a una conclusión importante. Y es que a igual cantidad de tiempo e intensidad total de ejercicio, las personas que practicaban un “menú variado” de actividades físicas mostraron hasta un 19% adicional de reducción en el riesgo de mortalidad en comparación con quienes se practicaban siempre a una sola disciplina.
Un resultado que se vuelve más importante hoy, en un mundo en el que las mujeres lidian con muchas cosas al mismo tiempo, y precisamente, debido al estrés o su día a día, no pueden cumplir con una rutina deportiva rígida. En ese sentido, es una buena noticia, ya que la clave no está en hacer deporte, sino en las diferentes formas en las que podemos desafiar al cuerpo.
¿Por qué el organismo responde de forma positiva a la diversidad? De acuerdo a la ciencia, el cuerpo humano es un sistema dinámico, por lo que se beneficia de la adaptabilidad: