Basada en un libreto del dramaturgo y Premio Nacional Alejandro Sieveking, Una vaca mirando al piano es una ópera de cámara contemporánea compuesta por Miguel Farías que invita a reflexionar sobre las contradicciones de la modernidad a través de una propuesta escénica que combina música, tecnología y sustentabilidad.
Cargada de humor, ternura y crítica social, la producción aborda la relación entre arte, naturaleza y progreso desde la lírica contemporánea. Su universo sonoro articula desechos y principios de economía circular para poner en evidencia aquello que, como sociedad, solemos preferir ignorar. El texto de Sieveking dialoga permanentemente con la composición musical, entrelazando dramaturgia y sonido en una misma experiencia.
Con puesta en escena de Constanza Thümbler y Angelo Olivier, la obra reúne a seis instrumentistas y ocho cantantes, quienes funcionan como un solo cuerpo coral que va transformando sus roles para dar voz a los tres grandes ejes del relato: la indiferencia, el dolor y el poder.
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Según explica Miguel Farías, el montaje nació como un proyecto desarrollado en la Pontificia Universidad Católica de Chile que reunió a las áreas de música, ingeniería y construcción. El compositor señala que la iniciativa busca explorar nuevas formas de creación artística sustentable. Incorporando así, los principios de la economía circular en todas las etapas del diseño, la composición y la producción escénica.
En esa línea, los elementos de la escenografía fueron construidos a partir de residuos de la industria de la construcción, mientras que el vestuario utiliza materiales reciclados. Además, en colaboración con Rodrigo Cádiz, esos mismos objetos fueron convertidos en instrumentos electrónicos mediante sensores y sistemas de microfonía, integrándose en tiempo real a la sonoridad de la ópera.
La propuesta escénica incorpora tecnología lumínica, láser y electrónica como parte fundamental de su lenguaje visual y sonoro. Todo ello acompaña un libreto que aborda problemáticas actuales, como las desigualdades sociales provocadas por las élites políticas y económicas, cuestionando la deshumanización presente en las estructuras jerárquicas de la sociedad.
“El texto tiene un humor que abre puertas, desarma expectativas. Y deja al descubierto las fisuras de la vida social”, afirma Farías. El compositor agrega que, al estar concebida para un elenco reducido, la obra ofrece “una experiencia directa, intensa y plenamente contemporánea que interpela al público”.
Una vaca mirando al piano tuvo su estreno en 2025 en el Auditorio Luksic de la Universidad Católica, con una única función. Ahora llegará al Centro Cultural GAM, presentada por Seguros SURA, en funciones subtituladas los días 3 y 4 de julio a las 19:30 horas.
Las entradas ya se encuentran disponibles a través del sitio web de GAM.