Revista Velvet | HYROX, el entrenamiento híbrido de moda
Fitness

HYROX, el entrenamiento híbrido de moda

HYROX, el entrenamiento híbrido de moda
Fitness

HYROX, el entrenamiento híbrido de moda

POR Sole Hott | 10 abril 2026

En una época obsesionada con medirlo todo –pasos, calorías, ritmos y récords personales–, HYROX encontró la fórmula perfecta: convertir el entrenamiento del gimnasio en una carrera cronometrada y viral.

Durante años, el mundo del fitness estuvo dividido en tribus muy claras: estaban los corredores obsesionados con los kilómetros, los levantadores que medían su progreso en kilos y repeticiones, y los atletas funcionales que buscaban intensidad en circuitos cortos. Hoy, esa frontera parece difuminarse, y la nueva aspiración es hacer todo al mismo tiempo. Este es el auge del “atleta híbrido”, una figura que entrena fuerza y resistencia con la misma disciplina.

En ese contexto, y viendo que cada vez más personas de mi círculo cercano se sumaban, decidí probarlo y descubrir si el HYROX es solo moda o algo más. Así, lo pusimos a prueba en KIFIT, centro de kinesiología, reintegro deportivo y entrenamiento, donde puedes practicarlo, ya sea para competir, o bien, en modo recreativo.

Tanto me habían hablado de esto y de lo “raja” que quedaban, además de los memes “todos tus amigos fit están haciendo HYROX”, que me fue imposible negarme. Además, amo los entrenamientos intensos. Y confirmo que es tan extenuante como se ve, pero mucho más entretenido en vivo.

¿Dónde nace el HYROX?

Tal como me explica Nicolás Cifuentes, kinesiólogo de KIFIT, coach y atleta HYROX, esta disciplina nació en 2017 y el concepto fue creado por Christian Toetzke, especialista en eventos deportivos y Moritz Fürste, medallista olímpico y exjugador de hockey sobre césped. Su idea era simple: crear la primera carrera de fitness estandarizada del mundo. “Partió como una competencia, empezó a agrandarse como una bola de nieve y hoy llegó a Sudamérica”, comenta.

Nicolás Cifuentes es cofundador de KIFIT, kinesiólogo, coach y atleta HYROX.

Nico conoció el HYROX hace tres años en Madrid, España. Comenzó a entrenar y competir, y hoy es de los principales impulsores de la disciplina en el país, además de ser el primer entrenador certificado de HYROX en Chile, y a quien deben recurrir los gimnasios que quieran afiliarse a HYROX Latam. No por nada llegué a él.

Si bien el entrenamiento para HYROX puede variar, la competencia en sí es fija alrededor de todo el mundo. Ocho kilómetros de carrera intercalados con estaciones de fuerza: Skier, remo, Wall Balls, Burpees, trineo, Farmers Carry y Sandbag Lunges. Además, hay distintas categorías de competencia: Open, Doubles, Relay y Pro.

El “maratón” del fitness funcional

Como se trata de un entrenamiento dinámico, la clase en sí también lo es. En este caso, Nico la organizó en tres partes. Primero corrimos un kilómetro e hicimos algunos minutos de activación, clave a la hora de realizar ejercicio y algo que muchas veces olvidamos. Después seguía un calentamiento en base a un circuito de ejercicios que se repetía rápidamente un par veces. Salto en el cajón, lanzar el balón contra el suelo, piques de velocidad y Jumping Jacks con peso, entre los que recuerdo, porque yo a esas alturas ya consideraba que llevábamos suficiente.

Sin embargo, todavía faltaba el entrenamiento en sí. Nico explica cada uno de los ejercicios, el tiempo de realización, que si no me equivoco era 1 minuto 30 segundos por 30 segundos de descanso, así como también la cantidad de veces que se repite el circuito.

Este incluía: remo, correr en trotadora, levantamiento de pesas, abdominales con peso, Burpees, Skier y trineo. Puede que esté olvidando algo, pero lo cierto es que hace mucho tiempo que no entrenaba bajo esa presión y fatiga.

Si me pidieran describirlo diría que “es una competición de resistencia y fuerza, enfocada en correr con piernas fatigadas y no morir en el intento”. Aun sí, hubo una frase de Nicolás que me hizo todo el sentido para entenderlo: “No te sirve ser fuerte si no sabes utilizar esa fuerza”. Y es precisamente esta competencia la que te enseña que da lo mismo el peso que levantes en el gimnasio o lo rápido que corras el kilómetro, aquí tienes que ser muchas cosas al mismo tiempo, algo que es altamente extenuante, pero a la vez, adictivo. Y lo haría de nuevo, aun cuando quedé lista para una siesta.

En la clase éramos unas diez personas y mi espíritu competitivo hizo de las suyas. Parar nunca fue una opción. Si bien había ejercicios que no suelo hacer como el trineo, el remo o el Skier, lo cierto es que con las indicaciones claras el cuerpo logra el objetivo. Todo es cosa de técnica y práctica, y ahí es clave la presencia de un experto que te guíe en el proceso.

Al día siguiente no hubo dolores musculares, pero sí cansancio acumulado, y esa es la razón por la que Nicolás recomienda “entrenar dos o tres veces a la semana con un día, más o menos, de descanso entre medio”, si hablamos de alguien que lo quiere hacer de forma recreativa como yo. Esto, porque “son entrenamientos específicos para la competencia y de alta intensidad. Al final, es como que estuviera haciendo un HIIT. Eso genera fatiga en el cuerpo y, si lo haces todos los días, seguramente terminará siendo contraproducente”, aconseja.

Ahora bien, si tu opción es competir, ese plan cambia, ya que tienes que intercalar entrenamientos de fuerza, de running y de competencia específicos (y eso puedes verlo con Nicolás).

Compatibilidad con otros deportes

Si eres de los que, como yo, realizan entrenamiento cruzado o varias disciplinas, HYROX también resulta un buen match. Evidentemente aquí no nos estamos comparando con Eliud Kipchoge, el keniata maratonista que claramente no lo necesita.

Tu cuerpo utiliza las mismas vías energéticas en este tipo de entrenamientos que en un partido de rugby o fútbol. El sistema energético no sabe si está corriendo o si estás nadando, pero tus pulmones saben que tienen que respirar, tu intercambio gaseoso está funcionando y la sangre está bombeando. Cuando son ejercicios de 2 o 3 minutos, o de larga duración, tu cuerpo está utilizando grasa y carbohidratos para sacar energía y no tiene idea si estás corriendo o pedaleando. Por lo tanto, te sirve. ¿Qué es lo que estás haciendo? Desarrollo del sistema energético”, sostiene.

Comunidad física para todos

La compatibilidad con otros deportes no es el único beneficio de HYROX. “Es entretenido y generas comunidad. La gran mayoría de los entrenamientos siempre son muy grupales, siempre hay algún objetivo dentro de la clase, es una dinámica”, comenta Cifuentes. Como el entrenamiento se realiza en grupos, los atletas amateurs viajan en grupo a competir, comparten tiempos, comparan marcas y convierten el proceso en una experiencia colectiva. En ese ecosistema, el entrenamiento deja de ser una rutina solitaria y se transforma en algo más cercano a una cultura y a una comunidad que se organiza alrededor del desafío físico. Quizás por eso el auge del atleta híbrido resulta tan atractivo.

En el caso de KIFIT, las clases son grupales, pero con cierta cantidad de cupos, para que de todas formas se sienta personalizado. Además, como Nicolás es kinesiólogo, aclara: “Estoy muy preocupado siempre de los dolores o si tienes alguna lesión, me fijo en las posturas y todo”. De esta forma, no solo es más fácil controlar lo que cada uno está haciendo, sino que también mejorar la técnica y evitar lesiones. Y asegura que “todo el ejercicio está hecho para que puedas bajarlo si es que está muy difícil o progresarlo, si es que está muy fácil. Al final, solo hay que probar”.

Y si eres de los que, a veces, puede resultarte incómodo hacer deporte con más personas o que otros te vean, créeme que no tendrás tiempo ni de pensarlo. Como es una clase dinámica con minutos de ejercicio versus segundos de descanso, y en los que cada uno está en otra estación, solo pensarás en terminar la tarea y no en la persona que está sudando al lado.

“Es una competencia que está pensada para todos. Si buscas internacionalmente, hay categorías sobre 70 años. Todo el mundo lo puede hacer, independiente de si quieres competir o no”, explica Nico. Y agrega, “como todo entrenamiento, todo es solucionable o ajustable, siempre y cuando el entrenador tenga las herramientas”.

Quizás lo que más cuesta entender del HYROX es que entrenas sobre fatiga, pero de alguna otra forma, el cómo está hecho genera que puedas pararte y seguir con el circuito. Pensé que no encontraría algo que me agotara más que las cuatro disciplinas que ya hago, pero encontré en el HYROX un agotamiento diferente, pero altamente atractivo. Ya entiendo por qué todos mis amigos fit están tirando balones a la pared.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de KIFIT ® (@kifitcl)

Te puede interesar