Revista Velvet | Por qué no te duele el cuerpo después un entrenamiento intenso (y por qué también está bien)
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Por qué no te duele el cuerpo después un entrenamiento intenso (y por qué también está bien)

Por qué no te duele el cuerpo después un entrenamiento intenso (y por qué también está bien)
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Por qué no te duele el cuerpo después un entrenamiento intenso (y por qué también está bien)

POR equipo velvet | 30 enero 2026

Uno de las frases que más escuchamos cuando se trata de deporte es quizás “No pain, no gain” (sin dolor no se gana). Sugiriendo que un entrenamiento efectivo tiene que dejarte en el piso y tener dolor al día siguiente. Sin embargo, no necesariamente el dolor es prueba de efectividad.

Los expertos coinciden en que no sentir dolor después de un entrenamiento intenso es algo común, y no significa que no haya funcionado. Es más, aseguran que existe esta creencia de que si el cuerpo no duele al día siguiente, no hubo progreso. Pero no es así.

¿Qué dice realmente el dolor muscular después del ejercicio sobre tu entrenamiento?

Ese dolor muscular que aparece horas después de haber hecho ejercicio, es conocido como DOMS. Y suele aparecer cuando el cuerpo se enfrenta a un estímulo nuevo, a un aumento brusco de intensidad o a ejercicios con mucho trabajo excéntrico. Se trata de una respuesta normal del cuerpo, son embargo, no es un requisito para ganar fuerza, masa muscular, o mejorar el rendimiento.

Tal como su nombre indica, el DOMS no es algo inmediato, es más, suele aparecer de 12 a 24 horas después del entrenamiento y puede alcanzar su punto máximo entre las 24 y las 72 horas. En otras palabras, puedes salir sintiéndote increíble después de tus clases, pero al día siguiente sentir que un camión te pasó por encima.

Ahora bien, cualquier persona que se inicia en el entrenamiento o que regresa de un descanso prolongado es más propensa a sufrir estos dolores, ya que el cuerpo no está acostumbrado a la exigencia.

Por su parte, los expertos coinciden en que no sentir DOMS no es una mala señal. Esto, porque si entrenas constantemente y bajo una programación bien diseñada, el cuerpo se adapta. Entonces, esa adaptación genera que puedas entrenar duro y no sentir dolor al día siguiente. De hecho, mejorar sin dolor es señal de que el entrenamiento está bien estructurado, así como también, hay una técnica es correcta y la recuperación está funcionando.

No necesitas tener dolor muscular para progresar

Entonces, es un error común pensar que el dolor muscular equivale a un mejor entrenamiento. Y no sentir dolor después de entrenar es, en realidad, algo positivo. Esto quiere decir que el cuerpo ya está acostumbrado al ejercicio y puede indicar que te estás fortaleciendo. Por otro lado, no sentir dolor hace que tu rutina de ejercicios sea sostenible. Es más simple aún, si siempre te doliera el cuerpo post entrenamiento, lo más probable es que mucha motivación de seguir no tengas. Algo que no nos sirve si queremos mantenerlo a largo plazo. Además, a corto plazo, podría impedir que hagas ejercicio con la frecuencia que deseas, limitando los beneficios que obtienes de una rutina de ejercicios regular.

De ahí la importancia de seguir un entrenamiento bajo las indicaciones de un experto. Ya que se debe manejar una sobrecarga progresiva, control del movimiento y un equilibrio entre esfuerzo y descanso. El progreso real no se mide por dolor, sino por cómo te mueves, te sientes y sostienes el entrenamiento en el tiempo. Así que si sales de una sesión con energía y sin dolor,  puede ser también una señal de que tu cuerpo está respondiendo al estímulo y adaptándose de forma eficiente.

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