Marcelo Lagos reflexionó sobre la situación de catástrofe en las regiones de Biobío y Ñuble con los incendios forestales. Y aseguró que “no podemos estar permanentemente siendo espectadores”, además de criticar duramente el sistema: “ante incendios estamos a poto pelado”.
El geógrafo estuvo en el matinal Contigo en la Mañana y se refirió una “nueva normalidad” en cuanto a estos catástrofes, apuntando al uso del suelo como principal detonante de éstos.
“Estamos presenciando en tiempo real la nueva normalidad, que nos revela que procesos como estos son cada día más recurrentes”, dijo en el matinal. Y agregó, “el cambio climático no es el principal responsable de este problema, es el uso del suelo”.
“Nadie está pensando en procesos de adaptación que vienen para quedarse. Las temperaturas van a aumentar cada día toda la vida y cada año va a ser más complejo, más cálido, más seco”, advirtió.
Por lo mismo, el experto llamó a trabajar más en la precaución que en la respuesta a la catástrofe. “No podemos estar permanentemente siendo espectadores de estos eventos que en verano nos afectan y que probablemente en el futuro van a ser todo el año, no solo la época estival”, sentenció.
“Se puede convivir con los incendios, pero eso implica política urbana, materialidad y cómo construimos, cultura y educación de las comunidades, planes de emergencia que se anticipen y que eviten que se materialicen estos desastres”, afirmó.
Lagos también se refirió al tema de los intereses en cuanto a planificación territorial, apuntando a los municipios como primera línea. “Hay intereses, porque el instrumento de planificación territorial es aprobado o rechazado por un Concejo Municipal, que son seres humanos como nosotros que tienen intereses políticos, económicos, empresariales y ellos deciden”, criticó.
Para explicar esto, comento: “Si tengo un plan regulador que protege, que privilegia conservar, por ejemplo, puede ser que una parte importante del Concejo Municipal sea pro urbanización, otra mirada de cómo ocupo el territorio, y por lo tanto rechaza un plan regulador conservador”.
Ante esto aseguro que “necesitamos consejeros y consejeras municipales preparados, conscientes, educados. Y necesitamos un Estado que fiscalice y que de garantías de habitar territorios dignos y seguros”.
Por último, advirtió: “acá no estamos jugando, acá se está muriendo gente. Los incendios forestales están matando a más gente que los terremotos en Chile”. Sobre lo mismo, aseguró que tener una normativa robusta para construir contra los terremotos, nos tomó décadas “y ante incendios estamos a poto pelado”.
“Tenemos las fichas de gestión y manejo de emergencias, pero en la práctica no sirven si están solo en el papel, necesitamos normas y rayados de cancha. Necesitamos congresistas competentes que le den prioridad a estos temas”, criticó. Asegurando que en la práctica no se trata solo del cambio climático, “es un problema estructural de fondo”.