El príncipe Alberto II de Mónaco volvió a aparecer en público esta semana con una marca evidente en el rostro, luego de someterse a un procedimiento médico programado. La cicatriz, ubicada en su mejilla izquierda, llamó la atención durante sus actividades oficiales más recientes, que incluyeron una visita al Vaticano y su presencia en un evento tradicional del Principado.
De acuerdo con información entregada por el Palacio Principesco de Mónaco, el soberano, de 67 años, se realizó una intervención dermatológica en el cuero cabelludo y la cara, con el objetivo de tratar una condición benigna. Pese a que el procedimiento requirió algunos puntos, el calendario de compromisos del jefe de Estado continuó con normalidad.
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Las primeras imágenes posteriores a la intervención se registraron el sábado 17 de enero, cuando el príncipe se reunió en el Vaticano con el papa León. Durante la visita, la Oficina de Prensa de la Santa Sede señaló que Alberto también sostuvo un encuentro con el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
Según la información entregada tras el encuentro, el príncipe Alberto abordó asuntos vinculados a la relación entre el Vaticano y el Principado. En la conversación se destacó “las buenas relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y el Principado de Mónaco”. Así como la “histórica y significativa contribución de la Iglesia Católica a la vida social del principado”.
Durante el intercambio, “también se prestó atención a diversos temas de interés común, como el cuidado del medioambiente, la asistencia humanitaria y la defensa y promoción de la dignidad de la persona humana”. Además, se mencionó que el príncipe dedicó parte de su visita a conversar sobre temas globales, “con especial énfasis en la paz y la seguridad, así como en la situación general en Medio Oriente y en ciertas regiones de África”, según Vatican News.