Más que playas y lujo europeo, la costa del sol es un territorio donde cultura, historia, gastronomía y rincones secretos se combinan para ofrecer experiencias únicas. Desde pueblos blancos llenos de encanto, hasta impresionantes paisajes naturales, cada visita es un descubrimiento.
Por Paola Pinilla @LOS1001VIAJES
Málaga es el punto de llegada de la Costa del Sol. Por algo hay vuelos directos desde las principales ciudades europeas. Y si estás en Madrid, el tren de alta velocidad te deja ahí en unas tres horas.
El nombre no es casual: esta zona de Andalucía goza de más de 300 días de sol al año y por eso es el refugio al que muchos escapan del frío desde el resto de Europa. Julio y agosto son meses calurosos y masificados; es mejor ir en mayo, junio y septiembre, cuando el clima es perfecto y los pueblos respiran calma.

La ciudad combina historia, arte y gastronomía. Museos de primer nivel, como el Picasso, Pompidou y Thyssen tienen sedes aquí, los que conviven con calles peatonales llenas de vida. Pero es ideal conocer la ciudad –y los encantadores pueblos vecinos– de la mano de alguien que sepa qué es lo nuevo y qué hay más allá de los epicentros turísticos. Por ejemplo, que sepa que hay que ir al Pimpi, no solo porque es el restaurante de Antonio Banderas, sino también porque ha sido reconocido por Tripadvisor como el restaurante más bonito de España. Sus patios llenos de flores y salones que conservan la esencia andaluza no pasan inadvertidos.
Para vivir la pasión local, el tablao Alegría ofrece un espectáculo de flamenco único e imperdible. Mientras que, en septiembre, la Pasarela Larios Málaga Fashion Week convierte la calle en el catwalk abierto más largo de Europa, celebrando la moda en un ambiente mediterráneo incomparable.

CASAS BLANCAS, CALLEJONES Y NATURALEZA
Más allá de la ciudad hay también un mundo por descubrir, con el mar como protagonista. Las localidades de Nerja y Filigrana, por ejemplo, ofrecen un contraste perfecto. Nerja deslumbra desde el Balcón de Europa, un mirador con vistas al mar turquesa, y las famosas cuevas naturales, donde la geología se vuelve espectáculo. Frigiliana, con sus calles empedradas y casas encaladas, fue locación de la película “Mango” de Netflix y ofrece un paseo entre boutiques artesanales y balcones florecidos que inspiran calma y belleza.
Para los que buscan siempre un poco de historia, el Castillo de Colomares rinde homenaje al descubrimiento de América. Su arquitectura única y tamaño manejable lo hacen perfecto para fotografías. En las proximidades está La Estupa de la Iluminación, monumento budista que ofrece un espacio de contemplación con vistas al Mediterráneo… y un escenario totalmente instagrameable.

La postal del pueblo español, con sus casas blancas y callejones, se toma en Mijas Pueblo. Ahí, entre sus calles estrechas, balcones llenos de flores y miradores panorámicos se cuelan galerías de arte y sofisticadas boutiques. Ronda, en cambio, impresiona con su Puente Nuevo y sus vertiginosas vistas que han inspirado a escritores como Hemingway, Rilke y Orson Welles. Aunque más visitada que otros pueblos, mantiene su romanticismo intacto.
Cerca se encuentra LA Organic, la primera almazara –lugar donde se extrae el aceite de oliva– de autor del mundo, donde la tradición olivarera se combina con el diseño contemporáneo de Philippe Starck para ofrecer una experiencia sensorial única. En la misma línea, el municipio de Setenil de las Bodegas, con sus casas excavadas en la roca, es un lugar pintoresco y fotogénico, declarado conjunto histórico. Ideal para recorrer y descubrir rincones insólitos.
Ahora, cuando dan las ganas para algo más extremo, hay que ir al Desfiladero de los Gaitanes, entre los municipios de Ardales, Álora y Antequera. Ahí está el Caminito del Rey, que en varios tramos tiene pasarelas suspendidas a más de 100 metros sobre el río. El vértigo y la adrenalina superan a cualquier parque de diversiones.
LA SOFISTICACIÓN DE MARBELLA
Marbella es el epicentro del lujo, con campos de golf, arte, gastronomía y beach clubs exclusivos. Para una opción discreta, el Gran Marbella Resort ofrece dentro de sus instalaciones Amú Beach Club y Champneys Wellness Spa. El Óbal Hotel Marbella, en el centro histórico, garantiza comodidad y acceso a las calles más emblemáticas. Boho Club, en cambio, destaca por ofrecer el mejor desayuno de hotel en España, un comienzo ideal para explorar la ciudad.
¿Dónde ir? Puerto Banús invita a pasear entre yates y boutiques de lujo, mientras que la Milla de Oro, la zona más exclusiva de Marbella, concentra la mejor vida nocturna, con espacios como Marbella Club, Puente Romano y Forum. Por otro lado, la empresa de hotelería Grupo Mosh ofrece experiencias de alta gama con Playa Padre, Mosh Fun Kitchen, La Cabane, Nido Estepona, Momento y el recientemente inaugurado Motel Particulier.
Unos 25 km al oeste de Marbella está Estepona, que aún conserva el espíritu de pueblo andaluz, con calles llenas de vida y plazas como la De las Flores, donde se ubica el Hotel Boutique El Pilar Andalucía. Pasear por su paseo marítimo y visitar el mercadillo dominical del puerto completan la experiencia de un destino que combina tradición y modernidad.
Sotogrande es un paraíso discreto para quienes buscan lujo tranquilo. La marina, el polo y el golf definen a esta urbanización privada donde, en junio, se celebrará el LIV Golf Andalucía con Joaquín Niemann entre los jugadores destacados. No es raro que la Costa del Sol también sea conocida como la Costa del Golf: hay más de 70 campos.

PARA LLEVAR EN LA MALETA
Para quienes el shopping es parte de todo viaje, la Costa del Sol es un paraíso. A pocos minutos del aeropuerto de Málaga, el mall Plaza Mayor combina sus firmas españolas más asequibles con el sofisticado outlet McArthurGlen, donde las marcas de lujo se exhiben en un entorno al aire libre, ideal para una jornada de compras. Ambos espacios están conectados por tren con el centro de la ciudad.
En Málaga, la elegante calle Larios continúa siendo el epicentro comercial, complementado por propuestas más alternativas como el mercadillo de Muelle Uno. Marbella, por su parte, despliega una selección de boutiques con esencia local en su casco histórico, mientras que Estepona hace lo propio en la encantadora calle Terraza.
Para quienes prefieren una experiencia más tradicional, La Cañada Shopping es el centro comercial más grande de la zona. Y si se busca exclusividad absoluta, Puerto Banús concentra las firmas premium junto al El Corte Inglés con la mayor oferta de alta gama de la región. Pero quizás la opción más encantadora son los mercadillos semanales, en especial el que se instala cada sábado en Puerto Banús. Una cita imprescindible para los amantes de las compras con carácter.