fbpx Revista Velvet | Ejemplo solidario: La mujer que confecciona mascarillas para sus vecinos



Actualidad

Ejemplo solidario: La mujer que confecciona mascarillas para sus vecinos

Por Vero Marinao | 25 abril 2020

Son desechables, y no las vende, las regala.

Patricia Carrasco (43) es terapeuta floral y tarotista, pero durante esta cuarentena no prepara gotas sanadoras ni tira las cartas; hoy confecciona mascarillas desechables en tela TNT. Lo interesante, en su caso, es que no las vende; se las regala a los vecinos de su edificio, en la calle Román Díaz, Providencia.

“Acá en el sector ya no había mascarillas para comprar. Y, en este edificio, la mayoría de las personas son viejitos.  Cuando se anunció que la comuna iba a entrar en cuarentena, decidí ir a comprar tela y hacer mascarillas. La idea era hacerle mascarillas a mi mamá -porque ella está en super riesgo, se dializa, es diabética y la operaron del corazón-, y también repartir acá a los vecinos”, cuenta. Patricia arma paquetes con 10 mascarillas y se las regala principalmente a adultos mayores; a vecinos que sacan a pasear sus mascotas; y a los dueños de locales que están en la misma cuadra. “A la señora de la verdulería, por ejemplo, siempre le voy reponiendo, porque, si una persona que va a comprar no tiene mascarilla, ella le regala una”, dice.

“Yo encuentro válido que la gente venda sus mascarillas, pero yo no me siento bien al venderlas, porque es como si alguien necesitara una toallita higiénica y yo le vendiera una sabiendo que es algo que se necesita. Respeto profundamente a la gente que tiene que vender mascarillas, pero, a quien me pida, yo le regalo un paquetito de 10 (…) Si yo soy solidaria con alguien, no espero que se me devuelva. No lo hago con el interés de que alguien el día de mañana me diga ‘tú fuiste buena conmigo’. No. A esa persona simplemente le demuestro que podemos ser solidarios con otros, como a la señora de la verdulería, por ejemplo. Yo le regalé la mascarilla, y ella les regaló a otros. En el fondo es como una cadena de solidaridad”, explica.

Lamentablemente, dice, el precio de la tela ha subido. “Al principio compré a $500 pesos el metro, pero ahora subió a $1000, y hay algunas partes donde, incluso, lo están vendiendo a $3000. Se aprovechan de la situación”. De todas formas, Patricia ya ha comprado 30 metros de tela…y seguirá comprando.

Comentarios