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4 Razones por las que comemos y ninguna es hambre

Por Sole Hott | 28 noviembre 2019

Esos kilos extra quizás tienen una explicación.

Bajar de peso nunca ha sido fácil, y para lograrlo con éxito se necesita la combinación de múltiples factores como el deporte, constancia, motivación, y tus emociones.

Estas últimas son la clave y un factor importante, ya que muchas veces nuestra alimentación se ve afectada por emociones y encontramos en la comida el apoyo que necesitamos. Es más, según la psicología, las razones por las que comemos son muchas, y el hambre no es la razón principal.

Además, hay que sumar el hecho que los alimentos nos entregan diferentes nutrientes y vitaminas. Por lo que si tu cuerpo a veces te pide comer algo en particular, analiza qué es lo que ese alimento te aporta, porque puedes estar necesitando algo extra. De igual forma, si ocurre muy seguido es recomendable ir al doctor.

Ahora bien, si no es hambre ni falta de nutrientes o vitaminas ¿por qué como? Algunas de las razones que dan los expertos son las siguientes:

Comer por tristeza

Es por definición una de las más comunes, al igual que la ansiedad. Y generalmente los chocolates, frutos secos y rojos, son la mejor medicina. Sin embargo, así como el chocolate amargo ayuda a secretar cortisol, la hormona del estrés, pero algunas hojas verdes también lo hacen. El problema es que, por lo general, cuando tenemos pena no nos dan ganas de comer espinaca o kale, sino más bien chocolates. De ahí que muchas veces la tristeza es precisamente la excusa para comer.

Comer por consuelo

Esta situación se da particularmente tanto en adultos como en los niños. Y es que utilizan la comida como un sustituto de afecto. Es decir, se reemplaza la sensación de amor o la falta de de este, y, por lo general, se consume comida chatarra.

Las emociones pueden ser tan poderosas, que en muchos casos de obesidad infantil cuando no hay explicación médica, esta es la razón. Y el hambre emocional no responde a una necesidad física. O bien, cuando relacionan las motivaciones con la comida, se generan hábitos difícil de cambiar después.

Comer por aburrimiento

En muchos casos el solo hecho de querer evitar llegar al aburrimiento nos hace pensar en comida. Ver una película y comer mucho es el mejor ejemplo, hay veces en que incluso te has comido las palomitas de maíz antes de que comience. ¿Cómo explicas eso?

Comer por culpa o responsabilidad

Así como la pena y el aburrimiento, el remordimiento también es capaz de hacernos comer. Es muy importante controlar las emociones, ya que de otra forma ante cualquier problema o responsabilidad tu dirección será a comida.

 

 

 

 

 

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