Tom Cruise no logró el estreno esperado con Digger, su nueva película dirigida por Alejandro González Iñárritu. La sátira, que había generado expectación durante meses y apuntaba incluso a la temporada de premios, recaudó apenas US$8 millones en los cines de Estados Unidos durante su primer fin de semana.
A nivel internacional sumó otros US$12 millones en 74 países, cifras que quedaron por debajo de las expectativas para una producción de este tamaño.
El resultado adquiere mayor relevancia considerando el costo de la película. Aunque distintas estimaciones sitúan el presupuesto de producción entre US$125 y US$160 millones, a esa cifra se suman alrededor de US$100 millones destinados a marketing.
De acuerdo con las proyecciones de la industria citadas por Daily Mail, Digger necesitaría recaudar cerca de US$350 millones en los cines de todo el mundo para alcanzar el punto de equilibrio. Algunos expertos anticipan que podría terminar generando pérdidas cercanas a los US$150 millones, aunque se trata todavía de una estimación.
La baja recaudación llega después de una intensa campaña promocional protagonizada por Cruise, quien durante los últimos meses participó en entrevistas y apariciones televisivas para presentar la cinta. El actor incluso asistió a un estreno en Londres al que acudieron el príncipe William y Catherine, princesa de Gales.
Sin embargo, las críticas publicadas antes del lanzamiento fueron divididas y pudieron influir en la recepción inicial. Mientras algunos especialistas destacaron la arriesgada interpretación de Cruise, otros cuestionaron el tono excesivo de la película y su duración.
En Digger, Cruise interpreta a Digger Rockwell, un excéntrico magnate del petróleo que provoca accidentalmente un desastre ecológico y luego intenta solucionarlo. La cinta también cuenta con John Goodman como un presidente estadounidense autoritario y fue dirigida por González Iñárritu, ganador de cuatro premios Oscar por trabajos como Birdman y The Revenant.
El proyecto representa además uno de los pocos acercamientos recientes de Cruise a una producción orientada a los premios, lejos de las grandes franquicias de acción que han marcado buena parte de su carrera.
El tropiezo recuerda otros resultados difíciles para el actor, aunque con presupuestos considerablemente menores. Lions for Lambs, de 2007, tuvo un costo de producción de unos US$35 millones, mientras que The Mummy, estrenada en 2017 como intento de relanzar la franquicia de Universal, registró pérdidas estimadas en US$95 millones.
Por ahora, Digger todavía tiene camino por recorrer en la cartelera internacional: su estreno en Japón está previsto para el 9 de octubre, por lo que su resultado final aún está por determinarse.