Moverse es un beneficio en sí y eso no lo discute nadie. Pero hay ciertas disciplinas que prometen acompañarnos mejor hasta viejos y la ciencia así lo confirma. ¿Qué deporte alarga más la vida?
Se sabe que el deporta es una de las formas más eficaces de alargar nuestra vida. Pero la duda recae en si todas las disciplinas lo hacen por igual.
Como era de esperar, la ciencia tiene un ranking deportivo relacionado con la longevidad. Y el que se lleva la presea de oro, aunque pueda sorprender, es el tenis. Sí, darle a la raqueta con regularidad puede regalarnos hasta 9,7 años más de vida que a una persona sedentaria. Esto, según un estudio realizado por la Universidad de Copenhague publicado en el Mayo Clinic Proceedings.
En esto, los expertos coinciden, ya que en Reino Unido estudiaron a un grupo de personas que practicaban este deporte durante una década y confirmaron que los deportes de raqueta reducían el riesgo de muerte de forma más drástica que otras disciplinas.
Si bien la ciencia ha determinado el efecto positivo del tenis, ya que combina resistencia aeróbica, anaeróbica y explosiones de movimiento, es también un estilo de vida e incluye un factor social importante. Por lo que también se preguntas si de esos 10 años de estudio cuánto influyen también las conversaciones y cafés post partido. ¿O es el estilo de vida acomodado (y más saludable) que se asume del que empuña la raqueta?
En esto, también coinciden los expertos. Y es que así como la fuerza y la resistencia, la relación social es clave a la hora de tener una mayor longevidad y mejorar la salud.
En segundo lugar se sitúa el golf, luego la natación y en cuarto el ciclismo. Y los estudios asocian sus beneficios al equilibrio entre el componente aeróbico y de fuerza en estos deportes.
Ahora, así como hay deportes que sobresalen en cuanto a longevidad, hay otros que están dentro de los peores evaluados. Y en un informe de la Universidad de Groninga en Países Bajos, el voleibol, las artes marciales y el sumo, destacan negativamente. Es más, según la revista médica GeroScience, podrían hacer perder 5,4 años y 9,8 respectivamente.
¿A qué se debe esto? En el caso de los deportes de combate los número negativos, como quien dice, se asocian a las lesiones por los golpes, así como también a la dieta descompensada que siguen los deportistas de sumo, por ejemplo. Por su parte, en el caso del voleibol, se atribuye al estrés esqueleto-muscular y las frecuentes lesiones.
Cabe destacar que todos estos resultados aplican solo en hombres. Y, en el caso de las mujeres estudiadas, los resultados son más homogéneos y discretos. Incluso, en algunos casos, el deporte extenuante podía ser contraproducente.
¿Hay una razón? Lo cierto es que la ciencia no tiene una respuesta exclusiva para esto, pero se cree que las mujeres, ya sean deportistas o no, tienen hábitos de vida más saludables que los hombres. Y, por lo tanto, su esperanza de vida ya está al máximo. Además, los hombres son más propensos a tomar malos hábitos como el tabaquismo y el aclohol.
Ahora bien, desde el lado negativo, la biología femenina es menos proclive a aceptar beneficios del deporte.
En el caso del tenis, el golf o el ciclismo, se trata de disciplinas con un alto componente social. Un factor puede llegar a reducir el riesgo de mortalidad hasta en un 50%.
De esta forma, quizás, la mejor manera de aumentar la longevidad haciendo ejercicio es añadiendo extras al que solemos practicar. De ahí también el éxito del pádel o de los clubes de running, disciplinas que combinan movimiento físico con actividad social.