Sarah Ferguson y su familia, enfrentan una nueva y compleja revisión de su pasado tras la última filtración de documentos judiciales vinculados a Jeffrey Epstein. Entre las tres millones de páginas desclasificadas por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, ha emergido una serie de correos electrónicos que han dado mucho de qué hablar.
En ellos, se expone la desconcertante familiaridad con que la exduquesa de York, se dirigía al financista incluso después de su primera condena por delitos sexuales. El material no solo ofrece un vistazo a la dinámica financiera de Ferguson. Sino que también, revela comentarios sobre su propia familia que hoy resuenan con una aspereza difícil de ignorar.
Ver esta publicación en Instagram
En marzo de 2010, un intercambio específico captó la atención de los analistas legales. Ante una consulta de Epstein sobre una posible visita a Nueva York, Ferguson respondió con una frase que ha generado un rechazo inmediato por su falta de decoro maternal. “No estoy segura todavía. ¡Solo estoy esperando a que Eugenia regrese de un fin de semana de revolcones!”, puntualizó Sarah.
En aquel entonces, la princesa Eugenia apenas cumplía los veinte años y se encontraba celebrando su aniversario con quien fuera su pareja en ese periodo, Jack Brooksbank. La naturalidad con la que Ferguson compartió detalles de la intimidad de su hija menor con un delincuente convicto añade una capa de cuestionable juicio a la percepción pública de la familia York.
Esta ausencia de filtros se extendió también a la gratitud personal que Ferguson manifestaba hacia Epstein. En mensajes fechados entre 2009 y 2010, la madre de las princesas Beatriz y Eugenia utilizó términos de afecto extremo para agradecer el apoyo económico recibido para saldar deudas con su personal.
“Eres una leyenda. Realmente no tengo palabras para describir, mi amor, la gratitud por tu generosidad y amabilidad. Estoy a tu servicio. Solo cásate conmigo“, escribió la exduquesa en un tono que hoy sus representantes prefieren no comentar. Mientras el Palacio de Buckingham mantiene un silencio riguroso.
El momento de estas revelaciones coincide con un periodo de transición residencial para Sarah. Mientras se aproxima la fecha límite para abandonar la propiedad de Windsor que aún comparte con su exmarido, Fergie evalúa opciones de vivienda en el extranjero.
Ver esta publicación en Instagram
Ferguson sostiene un historial de declaraciones contradictorias que hoy la exponen ante la opinión pública. La transición entre definirlo como un “terrible error de juicio” y un “amigo incondicional y supremo” resulta reveladora. Actualmente, su caso lidera el debate sobre la complicidad o negligencia de las figuras de autoridad en sus vínculos con el entorno de Epstein. Según los registros oficiales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, la próxima fase de revisión y publicación de archivos está programada para completarse antes del cierre del año fiscal 2026.