Revista Velvet | Nobody puts Baby in a corner: el regreso de Dirty Dancing
Celebrities

Nobody puts Baby in a corner: el regreso de Dirty Dancing

Nobody puts Baby in a corner: el regreso de Dirty Dancing
Celebrities

Nobody puts Baby in a corner: el regreso de Dirty Dancing

POR equipo velvet | 02 febrero 2026

Hay películas que no envejecen. No porque pertenezcan a otra época, sino porque se quedan a vivir en la memoria colectiva. Dirty Dancing es una de ellas. Estrenada en 1987, la historia de Baby y Johnny no solo definió una generación, sino que se transformó en un ritual: volver a verla, saberte los diálogos, esperar la escena final como si fuera la primera vez.

Hoy, esa nostalgia vuelve a activarse con una noticia que parecía impensada: Dirty Dancing tendrá un regreso oficial, y lo hará con Jennifer Grey, la actriz que dio vida a Frances “Baby” Houseman, retomando su icónico personaje.

Un retorno que no busca reemplazar al original, sino dialogar con él.

La película original no fue solo un romance de verano. Fue una historia de crecimiento, de clases sociales, de cuerpos que se descubren libres a través del baile. Fue también Patrick Swayze elevando a Jennifer Grey en el aire, en una escena que se convirtió en una de las más emblemáticas del cine romántico.

Que Baby vuelva, décadas después, no es casual. En tiempos donde la nostalgia domina la cultura pop —remakes, reboots, aniversarios— Dirty Dancing regresa desde un lugar distinto: no para rehacerse, sino para continuar.

Jennifer Grey ha sido clara en señalar que este regreso honra la esencia de la película original. No se trata de borrar el pasado, sino de abrazarlo. Y eso es precisamente lo que hace especial esta noticia: la posibilidad de reencontrarnos con una historia que creció con su audiencia.

“Durante mucho tiempo me pregunté dónde estaría Baby años después y cómo sería su vida, pero costó tiempo reunir a las personas adecuadas en las que pudiera confiar para continuar con el legado de la película original”, comentó la actriz.

Porque Dirty Dancing no es solo una película. Es una emoción compartida. Es música, baile, verano, primeras veces. Es el recuerdo de una época donde el amor parecía simple y profundo al mismo tiempo.

Y ahora, Baby vuelve.
No al rincón, sino al centro de la pista.

Te puede interesar