La culminación del Open de Australia 2026 ha marcado un hito imborrable en la historia del tenis mundial. El Melbourne Park, escenario del primer Grand Slam de la temporada entre el 18 de enero y el 1 de febrero, fue testigo de cómo el Testimonial Rolex Carlos Alcaraz alcanzó su momento de gloria. Al conquistar el título en territorio australiano, el jugador español consolidó su lugar en la inmortalidad del deporte al sumarse a la selecta lista de dieciocho jugadores que han completado el Grand Slam de carrera, un honor que comparte con figuras de la familia Rolex como Rod Laver, Chris Evert y Roger Federer.
Este triunfo cobró un significado especial al producirse en la cancha que lleva el nombre de Laver. El Rod Laver Arena, bautizado así en el año 2000, ha sido el escenario de los enfrentamientos más memorables y de los triunfos más decisivos del deporte, siempre con la precisión de los relojes Rolex como testigos junto a la cancha. La hazaña de Alcaraz rinde tributo a la extraordinaria carrera del propio Laver, quien acumuló once títulos de Grand Slam y doscientos títulos individuales en su trayectoria.

El legado de Laver
Rod Laver, devoto seguidor del circuito actual, estuvo presente durante el torneo para presenciar los mejores intercambios en la cumbre del calendario tenístico. Para la leyenda australiana, la capacidad de rendir bajo una presión inmensa es el factor que define a los grandes campeones, una filosofía de excelencia que Rolex respalda decididamente.
Al reflexionar sobre su propio camino hacia el éxito, el veterano campeón afirmó: “Fui muy afortunado de jugar mi mejor tenis en el momento adecuado y de aprovechar las oportunidades cuando se me presentaron”. Según explicó Laver, la clave del éxito reside en la perseverancia: “Si uno no se rinde y trabaja duro, es posible hacer realidad cosas inimaginables”. Para él, figurar en los libros de récords como el único jugador que ha ganado el Grand Slam en dos ocasiones es un privilegio que le llena de humildad.

Ambición en Melbourne
Carlos Alcaraz, quien se unió a la familia Rolex en 2022, llegó a esta cita con la determinación de quien ya atesoraba seis títulos de Grand Slam y el puesto de número uno del mundo. Antes de iniciar la competición, el tenista de 22 años fue categórico al señalar que conquistar Melbourne era su prioridad absoluta para completar el Grand Slam de carrera.
“Cuando llego a la pretemporada y analizo qué quiero mejorar y qué quiero lograr, el Open de Australia está ahí”, confesó el jugador al describir su mentalidad ganadora. Esta búsqueda de la excelencia también fue compartida en el cuadro femenino por la Testimonial Rolex Iga Swiatek, quien demostró niveles extraordinarios de perseverancia bajo el sol de Australia. Con estos logros, la gira australiana ha cerrado un capítulo de oro, reafirmando los valores de precisión y superación que Rolex ha promovido desde su asociación con Wimbledon en 1978.
Más allá de las canchas, la manufactura suiza mantiene su visión de futuro con la construcción de su quinta sede en Suiza, cuya inauguración está proyectada para el año 2029.