El segundo largometraje de Nayra Ilic García llega a cines tras su recorrido por importantes festivales internacionales: Tribeca, San Sebastián, Guadalajara, La Habana y SANFIC. Ambientada en el norte de Chile en 1990, la película sigue a una joven que enfrenta el fin de su infancia en medio de un país que también intenta reinventarse.
Protagonizada por Helen Mrugalski, una de las nuevas caras del cine chileno —ganadora del premio a Mejor Actriz en el Festival Internacional de Cine de La Habana—, junto a un elenco destacado que incluye a Daniela Ramírez, Néstor Cantillana y Mariana Loyola, la película sigue a Celeste, una adolescente de 15 años cuya vida cambia abruptamente tras un hecho que fractura su entorno familiar. En un paisaje marcado por la inmensidad del norte chileno, el desierto se convierte en un espacio cargado de memoria y revelaciones.
Ambientada en la costa nortina, la historia se sitúa en los inicios de los años noventa. Mientras su madre se hunde en una crisis emocional y las certezas adultas comienzan a desmoronarse, Celeste atraviesa su propio proceso de transformación. Meses más tarde, el regreso al mismo lugar, bajo la promesa de un eclipse solar, la enfrentará a una realidad inevitable: el mundo que conocía ya no existe.
La película retrata el despertar emocional de una adolescente en un Chile que también comenzaba a transformarse. En ese cruce entre historia personal y memoria país, la directora construye un coming of age donde el paisaje se vuelve protagonista y testigo.
Helen Mrugalski Venegas (Santiago de Chile, 27 de junio de 2009) es una joven actriz chilena conocida por participar en diversas teleseries de Mega desde 2016 en adelante, con roles secundarios.

Helen debutó en teleseries con el fenómeno nocturno Sres. Papis, donde interpretó a Sofía Pereira Riveros, una niña de cinco años que se convierte en una de las principales prioridades de su padre trabajólico. Sofía vive una vida tranquila, pero debe enfrentarse a los notorios cambios de sus padres, quienes comienzan a acercarse más de lo que ella jamás había imaginado.
En 2018, Helen se integra a la teleserie nocturna Casa de Muñecos, donde asume el papel de Natalia Hormazábal, la hija única de ocho años, fruto de una pareja separada compuesta por un exitoso hombre de negocios y la administradora de una cafetería en Santiago. Su vida cambia cuando a su abuela le diagnostican Alzheimer, enfrentándola a complejos procesos familiares.
En 2020 forma parte de las series de streaming de Amazon Prime Video, El Presidente y La Jauría, con pequeños personajes que lograron visibilizarse en televisión abierta. A comienzos de ese mismo año comenzó a rodar su personaje para la teleserie Demente, estrenada en 2021. Ese mismo año se une al reparto de Edificio Corona y, al año siguiente, vuelve a los roles secundarios en Hasta Encontrarte.
—¿Cómo recibes la noticia de haber ganado el premio a mejor actriz en el Festival de La Habana por “Cuerpo celeste”, tu primer largometraje?
—Cuando me contaron la noticia me costó caer en cuenta, no me lo creía, y cuando Nayra (directora de la película) me mandó la foto de los tres premios que había ganado la película, recién caí en cuenta y quedé en shock. Me emocioné y me repetía a mí misma: “¿me gané un premio?”. Y al saber que era un premio a mejor actuación femenina ficción, realmente no lo podía creer. Me siento enormemente agradecida y orgullosa por este primer logro a mi corta edad. Este premio no puede representar más el amor que le tengo al arte. Es lindo saber que a la gente le llega lo que quieres entregar, y que se manifieste en este premio es increíble. Después comenzamos a investigar un poco más sobre el premio y me cuentan que es un premio súper importante, ya que viene de uno de los festivales más reconocidos de Iberoamérica, y que no mucha gente lo ha recibido, lo que lo hace aún más valioso para mí. Sin duda, este premio ocupa un lugar muy especial en mi corazón, ya que espero sea el primero de muchos, porque es lo que me gustaría para mi carrera. Y, por supuesto, esto me motiva muchísimo más para seguir haciendo lo que amo.
—Con solo 16 años ya tienes una trayectoria importante. Has compartido roles con grandes actores a lo largo de tu carrera. ¿Quiénes fueron los referentes más importantes para que decidieras dedicarte a la actuación?
—Partí en la actuación desde muy pequeña y la pasión por actuar fue creciendo cada vez más. Mientras grababa, fui conociendo gente muy talentosa y de ellos aprendí mucho. La verdad, la decisión de dedicarme a la actuación no fue porque yo haya visto a alguien actuar y me haya inspirado, pero mientras fui creciendo fui conociendo películas y actores, y comencé a darme cuenta de que amaba ver a la gente actuar, representar un personaje, independiente de quién sea o su técnica. Me encantaba ver cómo le daban vida a sus personajes, sabiendo el trabajo que hay por detrás, y me fui enamorando poco a poco de la vida de un artista. Y digo artista porque no me considero solo actriz: he tenido la suerte de pasar nueve años de mi vida en la academia de Maitén Montenegro, donde he desarrollado otros talentos como el canto y el baile. Hacer un gran musical también es uno de mis sueños, y he sido muy afortunada por contar con el apoyo y la sabiduría de una gran showwoman como lo fue y es Maitén Montenegro.
La actriz también admira a “Néstor Cantillana y Daniela Ramírez, que son con quienes más me ha tocado trabajar y siempre me han ayudado; también Mariana Loyola, Daniel Muñoz, Francisco Ossa, Pancho Melo, Coca Guazzini, Gaby Hernández y el gran Tito Noguera. Podría seguir nombrando varios actorazos con los que afortunadamente he tenido la experiencia de compartir proyectos”.
—¿Qué le entregaron?
—Cada uno de ellos me ha dejado alguna enseñanza. También admiro la trayectoria de Pedro Pascal, por ejemplo. Me gustaría llegar tan lejos como él. Siento que cada actor reconocido ha construido su carrera porque tiene un sello, algo que los diferencia, y yo también quisiera ser una actriz así: destacarme por mi estilo y entrega en cada personaje.