El próximo viaje del príncipe Harry al Reino Unido estará marcado por obligaciones judiciales y una agenda ajustada, un escenario que, según diversas fuentes, reduce al mínimo la posibilidad de un encuentro con su padre, el rey Carlos III. La visita del duque de Sussex está directamente vinculada a su batalla legal contra Associated Newspapers, el grupo editorial detrás del Daily Mail y el Mail on Sunday, un proceso que se arrastra desde hace cuatro años y que sigue condicionando sus desplazamientos al país.
De acuerdo con información citada por Page Six, Harry aún no cuenta con “fechas firmes para el juicio”, lo que vuelve incierta la planificación de su estadía. A esto se suma que el calendario será “muy ajustado”, haciendo “extremadamente difícil” coordinar cualquier actividad que no esté relacionada con el proceso judicial. La demanda contra Associated Newspapers se basa en acusaciones de recopilación ilegal de información, cargos que el grupo editorial ha negado de manera categórica.
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La distancia entre padre e hijo no solo es simbólica, sino también logística. Según otras fuentes citadas por la prensa británica, Carlos III probablemente se encontrará en Escocia durante las fechas del viaje de su hijo. A esto se suma un factor institucional: el monarca, de acuerdo con personas cercanas a la Casa Real, procura evitar involucrarse o aparecer vinculado a casos legales en curso.
La relación entre ambos se ha visto tensionada desde 2020, cuando Harry renunció a sus deberes reales y se trasladó a Estados Unidos. Sin embargo, en septiembre de 2025 se produjo un acercamiento significativo: Harry y Carlos compartieron un “té privado” en la residencia londinense del rey durante menos de una hora. En ese encuentro, el príncipe mostró fotos y videos de sus hijos, el príncipe Archie, de 6 años, y la princesa Lilibet, de 4, fruto de su matrimonio con Meghan Markle.
Tras esa reunión, Harry declaró públicamente que el monarca, quien se recupera de un cáncer, estaba “muy bien”. Más tarde, en conversación con The Guardian, señaló que “sí” le gustaría pasar más tiempo en Inglaterra y llevar a sus hijos, reconociendo: “Esta semana definitivamente ha acercado eso”.
A la complejidad familiar y judicial se suma un elemento clave: la seguridad. Esta semana, Ravec, el comité encargado de evaluar la protección policial para miembros de la realeza y figuras VIP, determinó que Harry cumple nuevamente con los criterios para contar con protección policial oficial cuando visite el Reino Unido.
Con la causa judicial aún en desarrollo, un reencuentro familiar que no se concretará por ahora y el debate sobre su seguridad reabierto, el viaje de Harry se perfila como una visita breve y estrictamente funcional. Por el momento, cualquier acercamiento con Rey Carlos III queda postergado, aunque no descartado a futuro.
