Cumplir 50 años es un día importante en la vida de todos, pero probablemente sea el doble para alguien tan adorado por el mundo como Pedro Pascal.
El actor nació el 2 abril de 1975 en Santiago de Chile. Su familia dejó el país pocos años después por la dictadura de Pinochet y encontró refugio político en Dinamarca y luego Estados Unidos.
Creció en San Antonio Texas y después en Orange County, y tal como él ha dicho en el pasado es un “gringo chileno”.
Se enamoró del cine desde muy chico porque su papá y mamá solían llevarlo él y su hermana bastante seguido. Se mudó a Nueva York en 1993 y dos años después sus padres regresaron a Chile. Se tituló de la Escuela de Artes Tisch de la Universidad de Nueva York.
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Lograr el estrellato no fue fácil, incluso se cambió el nombre para lograr más papeles y pasó de Pedro Balmaceda (el apellido de su padre) a Alexander Pascal (el apellido de su madre con el nombre que casi le pusieron, Alejandro).
Nunca se acostumbró, así que volvió a quedarse con Pedro pero mantuvo Pascal como apellido principal porque era más fácil para pronunciar para los estadounidenses. Sus primeros papeles fueron en “Buffy, la cazavampiros”, “Homeland” y “The Good Wife”.
Su vida cambió en 2014 cuando fue elegido para darle vida a Oberyn Martell en la cuarta temporada de “Game of Thrones”. Gracias a ese papel, siguió “Narcos”, “The Mandalorian”, “The Last of Us” y otros hits.
Nadie sabe cómo celebró, pero seguro fue rodeado de cariño.
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