Andrés Mountbatten-Windsor, hermano menor del rey Carlos III y anteriormente conocido como príncipe Andrés, inició acciones legales contra la Policía de Thames Valley para cuestionar la legalidad de las órdenes de registro utilizadas en el marco de su arresto en febrero.
El expríncipe, de 66 años, solicitó una revisión judicial y una audiencia está prevista para este jueves en Reino Unido.
El caso se remonta al 19 de febrero, cuando Mountbatten-Windsor fue detenido en su cumpleaños bajo sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público. La investigación policial busca determinar si compartió información gubernamental confidencial con Jeffrey Epstein durante los años en que se desempeñó como representante especial británico para el comercio, entre 2001 y 2011.
Tras ser interrogado durante varias horas, fue puesto en libertad bajo investigación y hasta ahora no se han presentado cargos en su contra.
La acción judicial está relacionada específicamente con las órdenes que permitieron registrar su vivienda en la finca de Sandringham y su antigua residencia, Royal Lodge, en Windsor. La Oficina Judicial de Reino Unido confirmó que la vista se realizará este jueves y que comenzará a puerta cerrada.
Thames Valley Police, por su parte, confirmó que participa en procedimientos legales relacionados con las órdenes obtenidas ante el Tribunal Penal Central, pero declinó entregar mayores detalles mientras el proceso continúa.
Mountbatten-Windsor ha negado cualquier irregularidad relacionada con Epstein y ha señalado que lamenta la amistad que mantuvo con el fallecido financiero y delincuente sexual condenado. Su detención ocurrió después de años de cuestionamientos por sus vínculos con Epstein: en 2019 abandonó sus funciones oficiales y, en 2025, Carlos III lo despojó de sus títulos y honores.
La investigación policial por presunta conducta indebida continúa abierta, mientras ahora los tribunales deberán pronunciarse sobre la legalidad de las órdenes de registro que dieron origen a esta nueva disputa judicial.