La disputa judicial entre Bad Bunny y su expareja, la abogada puertorriqueña Carliz De La Cruz Hernández, dio un nuevo giro luego de que el Tribunal Supremo de Puerto Rico determinara que la demandante tiene fundamentos suficientes para continuar con su reclamación por el uso de su voz en la famosa frase “Bad Bunny, baby”.
La controversia se remonta a 2015, cuando De La Cruz y Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del artista, mantenían una relación sentimental. Según la demanda, fue el propio cantante quien le pidió grabar la frase, que años después apareció en las canciones Pa ti y Dos Mil 16, además de conciertos y material promocional vinculado al intérprete.
El máximo tribunal concluyó que las acciones relacionadas con Pa ti, publicada en 2016, ya prescribieron debido al tiempo transcurrido antes de la presentación de la demanda en 2023. Sin embargo, el proceso continuará respecto a Dos Mil 16, lanzada en 2022, y por el posterior uso de la grabación en espectáculos y otros contenidos comerciales.
La expareja del cantante reclama una indemnización de 40 millones de dólares por una supuesta vulneración de sus derechos de imagen y propiedad intelectual.
No obstante, el fallo no determina responsabilidades ni significa que haya ganado el caso, sino que establece que existen antecedentes suficientes para que el Tribunal de Primera Instancia siga evaluando si el uso de su voz se realizó sin su consentimiento.