Hay productos que marcan tendencia durante una temporada. Y otros que logran algo más complejo: instalarse en la rutina diaria hasta volverse imprescindibles. Este verano, el Bariésun Stick Invisible SPF 50+ de Uriage fue ese fenómeno.
Presente en carteras mini, bolsos de playa y videos de GRWM, el formato en barra se volvió parte del gesto beauty repetido hasta el cansancio en redes: deslizar, reaplicar y continuar el día. La promesa era concreta: retocar la protección solar incluso sobre el maquillaje, y cumplía sin dejar rastro blanco ni alterar la base.

Pero el éxito no quedó únicamente en el universo digital. Este 2026, el producto fue elegido Producto del Año en la categoría Solares Faciales, tras ser evaluado por más de 2.300 consumidores chilenos que analizaron criterios como innovación, atractivo e intención de compra. El reconocimiento, presente en más de 40 países, formaliza lo que ya era evidente en la conversación online: no se trataba solo de viralidad, sino de funcionalidad.
El formato explica gran parte de su éxito. Compacto, portátil y sin riesgo de derrame, el stick permite reaplicar protector solar sin excusas, integrándose con naturalidad en la rutina urbana. Mantiene una protección muy alta SPF 50+. Y también, responde a una demanda creciente en dermocosmética: texturas invisibles, sensorialidad ligera y resultados eficaces.
Más allá del premio, el fenómeno habla de un cambio cultural. El cuidado solar dejó de asociarse exclusivamente a la playa para convertirse en un hábito cotidiano. Ya sea en la oficina con ventanales, en el café al aire libre, o incluso en la caminata matutina bajo el sol de la ciudad.