Una nueva controversia marcó el regreso de Príncipe Harry al Reino Unido, luego de que el Palacio de Buckingham desmintiera que el duque de Sussex vaya a hospedarse ahí durante su visita a Londres esta semana.
El episodio se produjo pocas horas después de que el equipo del príncipe asegurara que había aceptado una invitación para alojarse en una residencia real.
Según fuentes del palacio, sí existió una oferta de alojamiento, pero el equipo de Harry no respondió dentro del plazo establecido y posteriormente rechazó la invitación.
La versión oficial sostiene que, cuando el príncipe decidió aceptar la propuesta más tarde ese mismo día, ya no era posible organizar la estadía ni disponer del personal necesario, por lo que fue informado de la decisión el sábado por la noche.
Desde la oficina del duque de Sussex, en cambio, afirmaron que la invitación había sido aceptada formalmente y que posteriormente fue retirada, calificando la situación como “decepcionante”. También descartaron que el inminente fallo judicial relacionado con una de las demandas de Harry contra un grupo editorial influyera en la decisión, como sugieren fuentes cercanas al palacio.
El nuevo intercambio de versiones vuelve a evidenciar las tensiones entre ambas partes y deja en duda la posibilidad de un encuentro entre el rey Carlos y su hijo durante esta visita. Mientras el príncipe participará en actividades vinculadas a sus organizaciones benéficas en el Reino Unido, la relación con la familia real continúa marcada por la falta de comunicación y las diferencias públicas.