Este jueves, se vivió la cuarta emisión del estelar del 13, en un capítulo lleno de emociones, confesiones y debates que le otorgaron el primer lugar de sintonía en su franja horaria.
El capítulo de anoche reunió a Raquel Argandoña, Gonzalo Valenzuela, Paty Maldonado, Disley Ramos y Felipe Izquierdo, siendo este último quien resultó ganador, mientras que Kramer sacó carcajadas imitando a Patricia Maldonado.
Como era de esperar, la pregunta a Disley apuntó a su romance con Luis Jiménez en Mundos opuestos, confirmando el desgastante rol que asumió durante el encierro.
“Fui el paño de lágrimas, por supuesto, de una persona de 42 años totalmente dañada psicológicamente, que tenía que recoger con pala día por medio”, confesó la influencer, asegurando que el exfutbolista “no estaba apto para tener una relación ni para estar expuesto”.
Eso sí, reconoció sus sentimientos al señalar que “adentro de un reality sí te puedo decir: me enamoré. Sentí amor”. Y explicó que la dinámica se tornó insostenible debido al quiebre no resuelto de él con Coté López, recibiendo información externa que aseguraba que ambos eran “lo más odiado de Chile” y que arruinaría su futuro laboral.
Durante la conversación, quedó en evidencia que es un tema que afecta a la la creadora de contenido, quien detalló la constante manipulación emocional que experimentó mientras intentaba contenerlo.
“Psicológicamente me ejercía una presión para que yo lo entendiera y lo acompañara en todo este proceso… y después yo tenía que guardar silencio en frente de las cámaras”, contó. Esta situación, sumada a la hostilidad del encierro, le provocó reiteradas crisis de pánico e intenciones de abandonar la competencia, las cuales él frenaba porque “me retenía porque yo también era su contención adentro”.
Sin embargo, lo peor vino una vez que salieron del encierro. En aquel momento se enfrentó al crudo hostigamiento en redes sociales con mensajes que le decían “mátate”. “Viví un cuadro psicótico en ese minuto que estaba en el hotel… no tenía ganas de vivir en ese minuto”, relató, agradeciendo el apoyo de sus cercanos para superar el episodio.
Tras más de un año de silencio, Disley decidió hablar y la razón de esto fue una advertencia hecha por Luis Jiménez. “Me dijo: ‘Tú vas a ser igual que todas las huevonas que están conmigo, que después van a cobrar a un programa para ir a hablar’”, desclasificó.
Finalmente, la influencer aseguró: “¿Por qué me tengo que quedar callada porque un huevón me dice eso? No”. Pese a que dicha relación le costó contratos con marcas comerciales y pagar los costos de esa exposición, afirmó que no se arrepiente porque “aprendí y me hice de cuero de chancho”.