Revista Velvet | Como y viajo: Día de los Enamorados, la gran elección
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Como y viajo: Día de los Enamorados, la gran elección

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Como y viajo: Día de los Enamorados, la gran elección

POR Pablo Schwarzkopf | 06 febrero 2026

Hay fechas que no piden grandes gestos, sino buenas decisiones y el día de los enamorados es una de ellas. A estas alturas, el romanticismo no pasa por reservar “algo especial”, sino por saber dónde sentarse. y es que elegir bien una mesa o el lugar dice más que frases aprendidas.

Fotos cortesía restaurantes y locales

Esta ruta no se armó desde la idea de “celebrar”, sino desde el estar. y fue pensada para quienes buscan compartir de verdad: el sur que abriga, el lago que aquieta, el barrio que narra con intimidad, la barra que invita a brindar y la mesa urbana donde los platos se ponen al centro. lugares recomendados a ojos cerrados.

DON MARTÍN – Castro, Chiloé

Castro obliga a bajar la velocidad apenas uno llega. La humedad constante, las casas de madera, el cielo bajo y una noche que cae temprano marcan el pulso de la isla. Todo empuja a moverse más lento. En ese escenario aparece Don Martín, en plena ciudad, una mesa que no busca impresionar.

El comedor es cálido, contenido, dominado por la madera y una luz baja que invita a sentarse temprano. La mesa se arma como corresponde en Chiloé: pan al centro, mantequilla, una copa que llega sin apuro. Afuera puede llover durante horas; adentro, el tiempo deja de ser una variable.

La cocina trabaja el mar del archipiélago con respeto y profundidad. Aquí el foco está puesto en mariscos y pescados del mar interior.

No es una carta estridente. Es una cocina que entiende el clima y el ánimo: platos humeantes que piden cuchara, preparaciones donde la textura importa tanto como el sabor. Junto al mar, aparecen también opciones de carnes trabajadas a la parrilla o en cocciones prolongadas, además de propuestas vegetarianas que dialogan con la despensa local. La selección de vinos acompaña desde una lógica clara, pensada para conversar con los sabores del mar.

Don Martín funciona en pareja porque quita ruido, no exige nada y permite estar. Algo que en una fecha como esta, vale más que cualquier promesa.

Ernesto Riquelme 1695, Castro, Chiloé  @donmartinchiloe

HOTEL AWA – Puerto Varas

Puerto Varas siempre cambia el ánimo. El lago Llanquihue, los volcanes en el horizonte y una luz que se transforma varias veces al día generan una pausa involuntaria. Hotel AWA, a orillas del lago, entiende ese paisaje y lo traduce en una forma de habitar el tiempo.

El edificio aparece integrado al bosque, sin imponerse. Madera, líneas limpias, silencio bien trabajado. Las habitaciones miran al lago; el ventanal manda, la cama acompaña, el resto sobra.

El muelle no es postal, es extensión natural del día. El spa acompaña desde el abrigo corporal. Y la cocina, a cargo de Mathieu Michel, se mueve con la misma lógica del lugar. Hay producto, técnica y coherencia.

Platos pensados para comerse con tiempo, sin competir con el paisaje: sabores claros, cocciones precisas, una carta que conversa con la estación y con lo que ofrece el entorno.

Aquí la comida no interrumpe el descanso, lo acompaña. Comer mirando el lago, con la luz cambiando y el silencio haciendo lo suyo, transforma la mesa en parte del descanso. Dormir en AWA es descanso profundo. Despertar sin alarma y desayunar frente al agua convierte cualquier celebración en tiempo compartido de verdad.

Ruta 225, Km 27, Puerto Varas @awapuertovaras

PULPERÍA SANTA ELVIRA – Barrio Matta Sur

Matta Sur conserva algo cada vez más raro en Santiago: vida de barrio. Calles tranquilas, ritmo propio y mesas donde la conversación todavía manda. En ese contexto aparece Pulpería Santa Elvira, con una cocina que entiende perfectamente su rol.

La propuesta de Javier Avilés trabaja desde producto nacional, temporada y memoria, con una carta que suele cambiar y que muchas veces se escribe en pizarra. No hay intención de explicar demasiado ni de reinterpretar. Hay platos que conectan con recuerdos y texturas: hongos trabajados con profundidad, guisos de legumbres, preparaciones con algas, humitas, chupes y más.

Los platos llegan al centro de la mesa con porciones pensadas para compartir. Cocciones lentas, sabores que se sienten conocidos, pero afinados. La selección de vinos es acotada, muy bien curada por mi querido Max Macruder, que acompaña la cocina sin robarle protagonismo.

El espacio acompaña desde la cercanía. Pulpería Santa Elvira funciona con su hermoso equipo, familiar y todo ante el ávido ojo de la matriarca de casa, Flor Velasco, que recorre el servicio con mirada cariñosa y con mano rigurosa, velando que todo funcione. Si lo que se busca es comer bien, conversar largo y sentirse cómodo, este es el lugar.

Santa Elvira 475, Barrio Matta Sur, Santiago @pulperia.santa.elvira

THE LOFT – MUT

Subir al MUT de noche marca una transición clara. Dejar la ciudad abajo y entrar a The Loft cambia el ánimo. Acá el pulso es nocturno, urbano, bien entendido. Bajo la dirección de Raúl Yáñez, el proyecto tiene claro su eje: barra al centro, música con criterio y cocina que acompaña.

La coctelería trabaja desde el oficio. Clásicos bien ejecutados, sin trucos, con técnica y ritmo. La música –vinilos, sonido cálido– envuelve sin imponerse. El espacio es cómodo, pensado para quedarse de pie o sentarse largo, con una estética que no necesita explicarse.

La cocina acompaña desde una lógica de bar bien entendida: platos para compartir, frituras precisas, sabores intensos que funcionan con el trago en la mano. No busca protagonismo, busca sostener la noche. The Loft es un lugar para brindar en pareja, para mirarse distinto después del primer cóctel y dejar que la noche se estire sin darse cuenta. En un ambiente hermoso, delicado y con mucho estilo.

JERÓNIMO 2.0 – Galería CV

Galería CV se ha ido afirmando como un polo nocturno en Alonso de Córdova. Ahí reaparece Jerónimo en su versión 2.0, con nueva energía y una propuesta clara. El proyecto rediseñado por Grisanti-Cussen, la cocina dirigida por Moma Adrianzén es una cocina viva, amplia, pensada para compartir.

La carta recorre los sabaores del mundo con soltura. Los conitos de salmón crocantes y picantitos parten con cuidado; el tiradito ahumado de corvina aporta profundidad; la salsa anticuchera con pulpo muestra carácter; los rollitos thai funcionan como pausa; el arroz meloso, ligeramente dulce, y el pulpo grillado permiten recorrer el mundo con una variopinta carta.

El espacio es atractivo, manejado por el mismo grupo de La Cabrera, Piegari y otros restaurantes exitosos en Santiago.

Todo invita a quedarse. Jerónimo 2.0 funciona para celebrar en pareja cuando la idea es comer bien, compartir, brindar varias veces y dejar que la noche avance con energía. Un regreso con convicción, look y muy bien ubicado.

Alonso de Córdova 4355, Galería CV, Vitacura @jeronimostgo

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