A veces falta con un solo truco para transformar un peinado y basta con hacer un movimiento para darle más volumen al pelo fino.
En este caso, el truco de los expertos es mover la raya del pelo a un lado, esto porque ayuda a levantar las raíces, suma movimiento y da una sensación de densidad. Esto, sin necesidad de cortar no sumar capas.
Un clásico del pelo fino es precisamente que uno puede darle volumen, pero pocos minutos después de salir de casa todo vuelve al origen. Las raíces vuelven a pegarse a la cabeza y el peinado queda más lacio de lo esperado, aun cuando hayas utilizado productos. Es precisamente ahí donde cambiar la raya de posición cumple un rol importante.
Un detalle que modifica la dirección habitual del pelo, levantando automáticamente la raíz y que transforma la distribución visual del volumen.
Si llevas la raya siempre en el mismo lugar, el pelo se acostumbra a caer en esa dirección. Entonces, a medida que pasa el tiempo las raíces pueden perder elevación y quedar más pegadas a la cabeza, sobre todo, si llevas la raya al centro.
Entonces, si la mueves a un costado, el pelo ya no cae en su forma habitual y esta nueva dirección produce una elevación de raíz que aporta volumen de forma inmediata. Y sin tener que pasar por la peluquería.
De esta forma no se necesita más pelo, sino trabajar con el que tienes.
El lugar de la raya también determina dónde cae el volumen, cómo se distribuye su peso y qué partes del rostro quedan más expuestas. Y como no somos simétricos completamente, hacer este cambio también podría cambiar la forma en que percibimos las facciones.
Una raya central da un efecto de equilibrio, mientras que una al lado suma movimiento y puede suavizar el rostro visualmente.
El mejor consejo es probar frente al espejo, para ver cuál enmarca mejor el rostro y permite que la raíz gane más altura.
Ahora, no hay una posición universal que sea la más favorecedora. Y es que todo depende de la dirección natural del pelo, la densidad y la forma del rostro.
Un buen aliado son las ondas suaves porque también suman movimiento sin sobrecargar el pelo fino. Y puedes levantar ligeramente la raíz con el secador de pelo secado para reforzar el efecto.
Si eres de las que prefiere llevarlo lacio, una pequeña cantidad de producto texturizador puede evitar que el pelo quede demasiado pegado a la cabeza. Eso sí, aplícalo con moderación para no añadirle peso, ya que si tienes pelo fino estarías produciendo el efecto contrario.
Si tienes el pelo muy largo, la raya al costado también es ideal para dar movimiento y enmarcar el rostro. Además de darle ese toque final quizás más elegante.
Mover la raya unos centímetros puede ser suficiente para renovar un peinado de forma simple, reversible y fácil de probar. Si no te gusta, vuelves al origen sin problema.