La tercera jornada de BAFWEEK OI26 consolidó una visión donde el diseño de autor trasciende la prenda para convertirse en un hecho escénico. A través de las propuestas de Velasco, De Crisci y Bullbenny, la pasarela de Buenos Aires transitó por la herencia artesanal, la estética del automovilismo y la celebración generacional, demostrando la vigencia del oficio y la búsqueda de nuevas narrativas visuales en la moda regional.
La firma Velasco inauguró la actividad en La Rural con Invocatoria, una performance que conmemoró sus quince años de trayectoria rescatando la herencia guaraní. La propuesta se alejó del desfile convencional para transformarse en un despliegue teatral donde el movimiento y la música subrayaron la materialidad de las piezas. La colección se ejecutó bajo una ética de residuo cero, utilizando algodón crudo de cooperativa, denim y diversos textiles regionales.

Mediante técnicas de crochet, anudados y sistemas de ajuste complejos, la marca logró construir arquitecturas de capas adaptables que dialogan con la funcionalidad contemporánea. Según explicaron desde la firma, la intención fue poner en primer plano la sensibilidad de lo hecho a mano. Articulando la memoria con la técnica para proyectar una visión de futuro basada en la sostenibilidad y el respeto por el origen de los materiales.
El turno de De Crisci trajo una impronta distinta bajo el título Buenos Aires – Mar del Plata / 2 horas y media. Con un auto de competición como eje central de la puesta, la marca tomó el universo del automovilismo y la cultura del tuning como motores creativos. La colección presentó trajes oficiales de carrera intervenidos, donde la precisión técnica y la estructura urbana se fusionaron en una estética de alta velocidad.
Ver esta publicación en Instagram
La narrativa de la marca se centró en la idea de la presencia estratégica y la transformación del cuerpo a través de la indumentaria. El diseñador, Edu de Crisci, señaló que cada look refuerza el concepto de intervención, poniendo en tensión la velocidad de la vida moderna con la rigidez de las estructuras textiles. La propuesta se consolidó como una de las más disruptivas de la fecha por su capacidad de traducir un deporte popular en un lenguaje de diseño sofisticado y performático.
Para el cierre de la jornada, Bullbenny trasladó la acción a la Sala Siranush con el fin de festejar su decimoquinto aniversario. La Colección XV tomó como punto de partida los ritos de paso precolombinos y la tradicional fiesta de quince años, transformando el espacio en una celebración social.

El recorrido de los modelos entre las mesas de los invitados emuló el paso de una quinceañera, dividiendo la presentación en tres actos que repasaron los hitos icónicos de la etiqueta. La propuesta exhibió una sastrería experimental que mezcló texturas arcaicas con volúmenes tecnológicos, reafirmando el estatus de la marca como referente de la Generación Z.
Esta presentación no solo fue un desfile, sino un acto de pertenencia donde la historia ancestral se cruzó con el urbanismo más actual. El evento contó con la participación en pasarela de Felipe Fort y Mernuel, mientras que en la primera fila destacaron figuras como Luz Gaggi, Luna Picón y Juli Savioli. Tras el despliegue de la Colección XV, la marca continuó los festejos con un after party que marcó el cierre definitivo de la jornada.
Ver esta publicación en Instagram