La cantante estadounidense, de 33 años, cerró este martes en el O2 Arena de Londres su gira Eternal Sunshine. Un concierto que terminó convirtiéndose en una emotiva despedida temporal de los escenarios.
Ante 20 mil asistentes, Ariana agradeció a sus seguidores y aseguró que la experiencia había sido “una de las más bonitas” de su vida. Esto, antes de reconocer que necesitaba alejarse por un tiempo de la exposición pública.
Durante la presentación, la artista estuvo al borde de las lágrimas en distintos momentos, especialmente al interpretar “One Last Time”, canción que adquirió un significado especial tras el atentado ocurrido en su concierto de Manchester en 2017, que dejó 22 personas fallecidas.
Ella incluso pidió ayuda al público de Londres antes de comenzar el tema. Su voz también se quebró brevemente durante “Nowhere, Nobody”, aunque rápidamente recuperó la compostura y continuó con el espectáculo.
La decisión de alejarse de la vida pública llega después de meses de comentarios y especulaciones sobre su apariencia, particularmente sobre su delgadez. Su publicista anunció el mes pasado que Ariana tomaría distancia de la “interminable y constante” exposición y escrutinio público.
Ariana Grande gave fans an Emotional Good-Bye in her London Concert Eternal Sunshine Tour at the O2 Arena.
She is under too much pressure due to her health and skeleton looks, pic.twitter.com/tcYzK9HyJN
— Big Breaking ⚡ (@bigbreakingit) September 2, 2026
La cantante, en tanto, ha insistido en que se trata de una decisión meditada y que fue planificada con anticipación. “Los límites deben establecerse; los seres humanos también necesitan un descanso a veces”, afirmó.
El cierre de Eternal Sunshine también marca el regreso de Ariana Grande a los escenarios después de siete años de ausencia. La gira contempló 41 conciertos y terminó con diez presentaciones agotadas en Londres, a las que asistieron unas 200 mil personas.
La artista además se retiró de la producción de Sunday in the Park with George, que iba a protagonizar junto a su compañero de Wicked, Jonathan Bailey. Ahora, tras despedirse del público londinense, ha dejado abierta la posibilidad de que pase un largo tiempo antes de volver a salir de gira.