Angelina Jolie vendió su histórica mansión en Los Feliz, Los Angeles, por US$24,75 millones, cinco meses después de ponerla en el mercado por US$29,85 millones.
La actriz, de 51 años, había comprado la propiedad en junio de 2017 por US$24,5 millones, un año después de separarse de Brad Pitt. La residencia, que perteneció al legendario director de cine Cecil B. DeMille, cuenta con una superficie de unos 11.000 pies cuadrados y está ubicada en un terreno de dos acres.
La propiedad tiene seis dormitorios y diez baños, además de una casa de huéspedes de unos 1.000 pies cuadrados con entrada privada, una piscina de 40 pies de largo, una casa junto a la piscina, un gimnasio, una casa de té y un garaje independiente con una estación de seguridad.
También cuenta con sótano, lavandería, dependencias para el personal y una cava de vinos. Entre sus principales atractivos están los árboles centenarios, los jardines y las vistas hacia las colinas de Hollywood, el famoso letrero de Hollywood y el Observatorio Griffith.
La residencia tiene además una particular historia ligada al Hollywood clásico. Fue concebida por el arquitecto B. Cooper Corbett en 1913 y adquirida por Cecil B. DeMille en 1916. El cineasta y su familia mantuvieron la propiedad durante décadas, hasta finales de los años 80.
Jolie se convirtió en su propietaria en 2017 y vivió allí durante los años posteriores a su separación de Pitt, con quien comparte seis hijos: Maddox, Pax, Zahara, Shiloh y los gemelos Knox y Vivienne.
La venta ocurre poco después de que los gemelos de Jolie y Pitt cumplieran 18 años, en julio. La actriz había señalado previamente que esperaba dejar Los Angeles una vez que todos sus hijos fueran mayores de edad y comenzar una nueva etapa fuera de la ciudad.
“Cuando tienes una familia grande, quieres que tengan privacidad, paz y seguridad”, explicó en una entrevista de 2024 con The Hollywood Reporter, donde también aseguró que permanecía en Los Angeles porque las circunstancias de su divorcio la obligaban a hacerlo.
Con la venta de esta histórica propiedad, Jolie deja atrás la residencia que adquirió poco después de su separación.