Nueva York se prepara para poner fin a los tradicionales paseos en carruajes tirados por caballos en Central Park, una atracción turística con más de 150 años de historia.
El Concejo Municipal votaría la próxima semana un proyecto de ley que busca prohibir esta actividad a partir de junio de 2028, tras un acuerdo entre el alcalde Zohran Mamdani y la presidenta del organismo, Julie Menin.
La iniciativa responde a años de cuestionamientos de organizaciones defensoras de los animales y a preocupaciones por la seguridad. El debate volvió a intensificarse en junio pasado, cuando Romanch Mahajan, un turista indio de 18 años, murió tras saltar de un carruaje tirado por un caballo que se había desbocado, durante un paseo junto a familiares.
Su fallecimiento reavivó la discusión sobre la permanencia de esta tradición en una ciudad moderna.
Mamdani respaldó la prohibición y afirmó en redes sociales que la industria de los carruajes llegaría a su fin en Nueva York. Menin, por su parte, sostuvo que la actividad se había convertido en un riesgo creciente para la seguridad pública. Sin embargo, la propuesta también ha generado preocupación por el futuro de los conductores, cuyos representantes sindicales han cuestionado la falta de apoyo económico suficiente para quienes dependen de este trabajo.
El proyecto contempla un programa de transición laboral para orientar a los conductores y vincularlos con nuevas oportunidades de empleo en el sector público o privado. También establece medidas para facilitar la reubicación de los caballos de manera humanitaria, prohibiendo que sean vendidos o trasladados para su sacrificio o para continuar trabajando en servicios de carruajes en otros lugares. La iniciativa busca así poner fin a esta actividad, resguardando tanto a los trabajadores como a los animales.