Una disputa entre Kelly Clarkson y una tienda de curiosidades de Brooklyn, Nueva York, se volvió viral y terminó multiplicando el precio anunciado de una de sus piezas más llamativas.
Adam Rubin, propietario de Art of Play, elevó de 15.000 dólares a 15 millones el valor de Molly, un autómata con forma de pájaro que canta y que adquirió notoriedad tras el reclamo público de la cantante.
“En las últimas 72 horas, Molly se ha convertido en el autómata de pájaro cantor más famoso del mundo”, explicó Rubin a The New York Post.
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El episodio ocurrió el 10 de octubre, cuando la artista visitó el local con la intención de comprar varios artículos. Según relató en X, preguntó por Molly y sintió que la trataron como si no pudiera pagarla.
Clarkson comparó la experiencia con una escena de Pretty Woman, la película protagonizada por Julia Roberts en la que su personaje recibe un trato despectivo en una tienda. La cantante calificó de condescendiente a la persona que la atendió y cuestionó públicamente su versión de lo ocurrido.
Just drove all the way to Brooklyn to check out this store I thought looked really rad and had a few things in mind to buy and literally was looked at as if I couldn’t afford it and was told he could find something comparable for me. Wow, dude. You’re an idiot and just lost a huge sale. But y’all should go check out Art of Play in Brooklyn if you enjoy being treated like Julia Roberts character in Pretty Woman. For sure, check it out 👎
— Kelly Clarkson (@kellyclarkson) October 10, 2026
Art of Play respondió con un comunicado en Instagram en el que aseguró que Molly está fijada permanentemente a una pared y pertenece a Bliss Kolb, el artista que creó las máquinas y vive en Seattle.
Según el establecimiento, el equipo le ofreció a Clarkson la posibilidad de comprar la pieza por 15.000 dólares o llevarse ese mismo día otra similar por 2.000 dólares. La cantante, sin embargo, rechazó esa versión y sostuvo que el empleado le había indicado que el pájaro estaba a la venta antes de ofrecerle una alternativa.
La controversia escaló después de que Rubin acusara a Clarkson de perjudicar al negocio y de ejercer una “guerra social asimétrica”. El propietario afirmó que la tienda recibió llamadas amenazantes, mensajes hostiles y reseñas negativas tras la publicación de la cantante.
Además, se difundieron imágenes de las cámaras de seguridad del local, que muestran a Clarkson durante su visita, aunque no tienen sonido y no permiten determinar qué se dijo en la conversación.
Mientras las partes mantienen versiones contrapuestas, Molly se convirtió en el centro inesperado de una polémica cuyo impacto mediático llevó a su precio anunciado a una cifra millonaria.