La animadora y conductora de Alfombra Roja se refirió a la enfermedad y a cómo descubrió que algo no andaba bien.
Millaray Viera se refirió a uno de los periodos más complejos que ha vivido el último tiempo. En conversación con “La última palabra”, de BioBioTV, la animadora recordó cómo fueron los primeros síntomas y reconoció el rol clave tuvieron sus hijas a la hora de buscar ayuda.
Recordemos que la conductora de AR fue diagnosticada con hipertiroidismo de Graves-Basedow. Un trastorno autoinmune en el que el sistema inmunitario produce anticuerpos que estimulan la glánudla tiroides, provocando que produzca un exceso de hormonas tiroideas (T3 y T4). Siendo la causa más común de hipertiroidismo en adultos y afecta con mayor frecuencia a las mujeres, y que, en su caso, tuvo manifestaciones relacionadas con los ojos.
Millaray reveló que incluso llegó a desmayarse y que sus hijas fueron determinantes para que acudiera al doctor y una atención oportuna.
La animadora confesó que lo que más le costó afrontar fue el impacto de la enfermedad en su apariencia. “La parte estética, porque también tu pega tiene mucho que ver con eso. Una se pregunta si te van a querer igual, si se salen mucho (los ojos)… pero también soltar eso es sacarse una mochila gigante de encima”, relató.
Sin embargo, lo más fuerte fueron los síntomas físicos que tuvo antes de decidirse a pedir ayuda. Y es que en un comienzo no dimensionó la gravedad de lo que estaba ocurriendo.
“Me di cuenta cuando ya estaba muy mal. Se me caían las cosas, tiritaba, me llegué a desmayar incluso, hasta llegar a un punto de decir que ya no era normal”, contó. Y durante un tiempo tuvo dudas sobre consultar con un experto.
“Me costaba la decisión de ir a verme, algo en mí, me tenía muy convencida de que esto se me iba a pasar”, señaló. Sin embargo, llegó un punto en que tuvo que buscar atención médica.
“Un día estaba muy mal, me fui a ver y era muy grave lo que me estaba pasando. Una enfermedad como esta es mortal”, afirmó Viera. Reconociendo que los síntomas que estaba experimentando no eran solo un malestar pasajero.
Y fue precisamente en medio de ese período que sus hijas tuvieron un papel fundamental. Ya que fueron ellas las que la impulsaron a buscar ayuda. “Probablemente si no hubiese tomado esa decisión a tiempo, la historia habría sido súper distinta”, sostuvo.