La artista detrás de @holaleon muestra su espacio ecléctico y maximalista que también funciona como refugio, laboratorio creativo y escenario para compartir en familia.
Foto y video Pedro Magnere
La artista Trini Guzmán (@holaleon) vive en su casa con su marido, Pablo, su hija, Leonor (8), su perro Toto (5) y su gata Mitzuki (3). Hace diseños para distintas marcas, borda, pinta, y recientemente lanzó su nuevo libro La creatividad te busca a ti (Editorial Planeta, 2026).
Llegó al arte desde chica. “Me entregó un vocabulario para poder expresarme, entenderme y comprender mi entorno. Ya más grande fue el lugar desde donde podía explorarlo todo”, comenta.
Ella siente que su casa, cuyo estilo define como ecléctico, es su laboratorio y su refugio donde la prioridad es que sea un lugar amigable donde pasen cosas.
“Lo que más me gusta es que funciona como un refugio que se siente cálido y donde me siento a gusto. Es un lugar al que me encanta llegar y estar, donde se me ocurren ideas y donde pienso en muchos proyectos. Entonces siento que la casa es un lugar que funciona también como espacio creativo e incubadora de ideas que pronto salen al mundo”, afirma.
Una extensión de su casa es su taller, ubicado a una cuadra, donde próximamente comenzará a dar clases de creatividad a través del bordado, la pintura y la acuarela.

-¿Qué tan importante es para ti que tu casa tenga personalidad?
-Es importante que refleje cuáles son las cosas importantes para ti, qué te hace sentir a gusto y, en mi caso, tiene que ser un espacio creativo, entretenido y lúdico. Me encanta que haya tesoros, obras de artistas mujeres y de viajes, que son cosas que me conectan con algún momento que me marcó.
-¿Qué elementos crees que te ayudan a conseguirlo?
-Los elementos que dan personalidad son los que están cerca de tu corazón en cuanto a los colores, las texturas y esos tesoros que encontraste en algún lugar especial. De alguna manera, los objetos que eliges para rodearte en tu casa también tienen la capacidad de hablar de ti y de contar tu historia. Me encanta que eso pase: entrar a la casa de alguien y sentir que esa persona está inmersa en su espacio y su espacio en la persona también. Es una reciprocidad muy linda entre tu casa y tu identidad.
-¿Qué lugar es donde más disfrutas de estar?
-En el living-comedor, porque es donde está todo pasando siempre. Jugamos con mi hija, convertimos la mesa en un taller con materiales desparramados y, de repente, forramos la mesa o el suelo con papel cuando vienen las amigas de mi hija y rayan todo. Además, cuando vienen amigos o familia, me encanta decorar la mesa y hacer cosas diferentes. Últimamente estoy poniendo materiales en la mesa para, no solamente invitar a comer algo rico, sino que también hacer alguna actividad. Ha sido entretenido convertir una reunión en una oportunidad para hacer algo creativo.

-¿Qué colores te identifican?
-Me encantan todos, el único que no está tan presente es el gris. Siento que en mi casa hay espacio para todos los colores y he encontrado la fórmula para que todos se lleven bien. La paleta es muy extensa, pero están en armonía.
-¿Qué recomendarías a alguien que quiere empezar a incorporar color?
-De repente uno no se da cuenta de que un color o un objeto te está llamando la atención. Y es muy lindo conectarse con esa curiosidad y esa intuición de que algo funciona para ti, aunque quizás no aparece en una revista de decoración. No tiene que ver con que sea bueno o malo, sino que con pensar en por qué te hace sentido a ti. Entonces recomendaría: curiosidad, intuición y atreverse a probar cosas diferentes, que sí o sí van a funcionar mientras te hagan sentir a gusto.
-¿Cómo haces funcionar los estampados?
-Amo poder mezclar los estampados. Para mí es muy importante esa textura. Siento que le da profundidad y me gusta atreverme a mezclar sin tener miedo de que se vea ultra saturado. Al contrario, hay espacio para que estampados, colores y texturas puedan convivir.

-¿Hay alguna tendencia que te entusiasme o una con la que no conectes?
Cada persona tiene el derecho a encontrar el estilo que más le acomode y eso es algo muy bueno. Es un gran aporte a la riqueza visual del mundo el que cada uno pueda encontrar su identidad y espacio. A mí me funciona muy bien el maximalismo, porque me encanta que haya combinaciones, estampados y colores. Pero no de una manera forzada, sino natural y como parte de una colección que va evolucionando con el tiempo.
-¿Qué tipo de cosas tienes: de renombre, de retail, artesanales?
-Hay de todo: cosas antiguas, de amigas, de famosos y muchas obras mías. Me encanta la creación humana y valoro mucho las cosas hechas a mano, como la artesanía. Creo que ese gesto humano, paradójicamente, hoy es irremplazable y me encanta que esté presente. Hay tiempo, historia, y casi un patrimonio intangible en las cosas hechas por alguien a mano. Son únicas. Y me encanta que estén presentes y combinarlas con cosas en serie, baratas o de tiendas de retail. Es muy entretenido cuando un objeto te llama y se puede incorporar a tu estilo e identidad.
-¿Qué es más importante para ti, la iluminación, las plantas, los colores…?
-Me encantan las lámparas, sobre todo pintarlas cuando son en serie. Eso me obsesiona mucho. Las plantas también me gustan, es un gran desafío aprender a cuidarlas. Últimamente se me han dado bien las orquídeas y me siento graduada de plantas. Y me encanta que esté ordenado. Soy muy buena para desordenar, porque la casa está llena de vida, pero cada cierto tiempo hago un ritual de orden donde reorganizo el espacio.
